Autora: Maite Moreno Bosch | www.mondayhappymonday.com

El Design Thinking sirve para resolver problemas donde hay usuarios, cuando buscamos soluciones innovadoras y cuando el entorno del problema es complejo.

En primer lugar, el Design Thinking o Pensamiento de Diseño es un marco o enfoque de trabajo, y no tanto una metodología, en el sentido de que DT implica un cambio de mindset mientras que la metodología implica un proceso basado en pasos predefinidos. Por tanto, puede considerarse un tipo de marco o enfoque de resolución de problemas, aunque no todos los problemas pueden solventarse con DT.

Podemos describir mejor estos dos enfoques –DT y resolución de problemas–, usando un ejemplo simple: supongamos que trabajamos para una empresa de calzado. Esta compañía ha lanzado recientemente una línea de zapatos de senderismo, pero las ventas han sido pésimas.

¿Cuál es el problema? Después de leer los comentarios, nos damos cuenta de que la zapatilla de senderismo diseñada por nuestra empresa es incómoda. Los datos indican claramente que las personas dicen que es incómoda una y otra vez. ¿Cómo podemos resolver este problema?

Una forma es el enfoque tradicional de resolución de problemas. La solución tradicional de problemas es un enfoque más lineal y estructurado para describir y resolver un problema. Toma una serie de datos y funciona con los mismos datos para llegar a una solución.

Ergo, la resolución tradicional de problemas en un entorno empresarial a menudo comienza con la identificación de un problema: el zapato es incómodo. Luego, nos sentamos y pensamos en las posibles razones –Ishikawa– de por qué es incómodo y en las soluciones a esas razones. Podemos creer que el problema radica en no tener suficiente relleno. Después de todo, las personas caminan sobre terrenos difíciles y los zapatos deben ser lo suficientemente gruesos como para absorber el impacto del terreno accidentado.

Después de eso, se nos ocurren soluciones alternativas al problema y las clasificamos de acuerdo con cuán viables y factibles parecen ser. Elejimos la solución que sea más viable y factible y esperamos que nuestro plan se desarrolle sin problemas.

Sin embargo, en palabras del mismo Brown, Design Thinking es un “enfoque que se sirve de la manera como los diseñadores solucionan los problemas, para satisfacer las necesidades de las personas de una forma que sea factible, conectando el pensamiento analítico con el pensamiento creativo”.

Ambos enfoques pueden resolver problemas de PERSONAS, sin embargo el DT utiliza, además del pensamiento analítico, el pensamiento CREATIVO. Es decir, el DT nos permite obtener ideas innovadoras que solucionan problemas de nuestros usuarios.

Esto hace que, por tanto, no sea un enfoque que sirva para resolver cualquier problema. Por tanto, si no necesitamos una solución innovadora, posiblemente no sea el enfoque más adecuado. Por otro lado, el DT es especialmente útil cuando hay usuarios porque precisamente se trata de un enfoque humanocentrista.

Entonces, ¿hay que usar el Design Thinking para todo? Se trata de un enfoque con sus pros y sus contras, según para qué se utilice. Uno de los contras más importantes es que puede ser un proceso largo para resolver problemas simples o incluso complicados. Para este tipo de problemas son mejores los enfoques basados en las mejores prácticas o las buenas prácticas, respectivamente, si nos basamos en el enfoque de la complejidad de Cynefin, acuñado en 2000 por Dave Snowden, mediante el cual compara las características de cinco dominios de complejidad diferentes: simple, complicado, complejo, caótico y desordenado.

No obstante, en un mundo cada vez más complejo y cambiante como el actual, el pensamiento lineal ya no conduce a ninguna parte y, por tanto, el DT es el enfoque más adecuado.

Así, por ejemplo, si nuestro problema es hacer un pastel, como se trata de un problema simple, será suficiente seguir un manual. Si el problema es ir a la Luna, será suficiente con consultar a los mejores expertos del mundo y disponer de los recursos necesarios para ir. Sin embargo, si el problema es educar a los hijos, el problema es de una complejidad tal, intervienen tantas variables, que la única manera de resolverlo es acudir al ensayo-error y como DT, entre otras cosas, genera prototipos bajo un enfoque de permanente ensayo/error, ello lo convierte en el mejor enfoque para este tipo de problemas.

En resumen, el DT sirve para resolver problemas donde hay usuarios, cuando buscamos soluciones innovadoras y cuando el entorno del problema es complejo.