La tecnología 5g puede tener especial incidencia en cuatro sectores: sanitario, movilidad, entretenimiento y ámbito rural.

Texto de Eduard Martín, director de 5G en Mobile World Capital Barcelona.

Durante el inicio de la pandemia existía el miedo de que las infraestructuras de telecomunicaciones actuales no soportaran el incremento del volumen de actividad que iba a suponer el confinamiento. Seis meses después, podemos decir que estamos mejor de lo que podríamos haber previsto. Las infraestructuras funcionaron a un alto rendimiento y se nos abre la posibilidad de mejorarlas gracias a la tecnología 5G. Sin embargo, todavía es necesaria una importante inversión económica para poder alcanzar el potencial que la 5G puede llegar a ofrecer. La apuesta económica por la tecnología 5G marcará la diferencia y permitirá, en un futuro inmediato, la consolidación de los servicios llamados digitales.

La 5G va mucho más allá de ofrecer una mayor velocidad, mayor rendimiento y menor latencia. Permite una mayor adaptabilidad a las necesidades de diferentes industrias y, sobre todo, hace posible la integración de diferentes tecnologías para mejorar y aumentar su eficiencia. Desde mi punto de vista, la aplicación de la tecnología 5G puede tener especial incidencia en cuatro sectores que son, más que nunca, prioritarios.

El primero de ellos es sin duda el sanitario. La 5G nos puede permitir tener un mejor sistema de salud, favoreciendo la interconectividad entre centros y profesionales, consultas entre especialistas, cirugías en remoto, etc. Además, la gestión de emergencias ha tomado un gran protagonismo y las redes 5G optimizarán estos servicios. En este sentido, desde 5G Barcelona ya estamos trabajando para la creación de unos espacios de experimentación 5G en diferentes hospitales de Barcelona para el desarrollo de soluciones digitales basados en esta tecnología.

La pandemia también nos ha obligado a repensar nuestros modelos de ciudad desde el punto de vista de la movilidad. Se está trabajando para reducir el tráfico privado, dando más protagonismo al transporte público y ofreciendo nuevos espacios a los ciudadanos. El coche conectado llegará antes de lo que nos imaginamos. La movilidad del futuro será intermodal para dar respuesta a las necesidades particulares de cada ciudadano, y esto pasa por los vehículos conectados, el transporte público perfectamente coordinado y los nuevos medios de transporte personal. Y, por este motivo, se necesitará una red inalámbrica potente para gestionarlo de manera racional y efectiva. Por otro lado, las grandes rutas que mejorarán la logística just-in-time precisarán de excelentes comunicaciones para abaratar costes y ofrecer sostenibilidad energética y medioambiental. Para ponerlo a prueba, entre otros, nace el proyecto 5GMED, que estudia un modelo de despliegue sostenible de 5G para la movilidad integral entre la frontera entre Francia y España.

El entretenimiento es otro sector que está cambiando rápidamente gracias a las características de la 5G. Las retransmisiones deportivas ya han cambiado totalmente. La falta de público en los recintos ha provocado que los organizadores busquen nuevas vías para mejorar la experiencia de usuario, permitiendo que sean personalizadas. Además, el mundo de la cultura es uno de los que más está sufriendo la crisis, pero tiene la posibilidad de aprovechar las oportunidades de la tecnología para salir reforzados y abrir nuevas vías de negocio.

Por otro lado, las ciudades más pequeñas y los territorios rurales han sido de las que más han sufrido la falta de infraestructuras y conectividad durante la pandemia. Es evidente que hay que mejorar la conectividad de estas zonas. En este sentido son muy positivas acciones que ya se están haciendo como la puesta en marcha del proyecto “Àrea 5G” para la implantación de la tecnología 5G para ayudar a la creación de productos y servicios digitales de valor añadido en Catalunya. Todo ello ayudará a la digitalización de las empresas de estas zonas.

Un factor clave para poder aprovechar todo el potencial de la tecnología 5G es la implicación de las operadoras comerciales. Sin su complicidad, el desarrollo de soluciones tecnológicas con la 5G como protagonista será imposible. En este sentido, este mes de septiembre las operadoras han anunciado el despliegue comercial de sus servicios de 5G, un signo inequívoco de su apuesta por una tecnología que puede suponer grandes mejoras para las empresas y para la sociedad civil.