Gregori Cascante hace balance de sus seis años al frente de Ingeus ayudando a encontrar empleo a personas alejadas del mercado de trabajo.

Texto de Anna León Mir

Desde su creación en 2013, Ingeus ha orientado y acompañado en la búsqueda de trabajo a más de 11.000 personas. “Estamos muy satisfechos. Hemos podido confirmar que la orientación profesional, personalizada y flexible consigue resultados excelentes con personas con dificultades para insertarse en el mercado laboral”, afirma Gregori Cascante, su consejero delegado. “Nuestra razón de ser es la de empoderar a las personas y las familias para que sean autónomos en su proceso de inserción socio-laboral, dando apoyo integral a los que más lo necesitan”.

Más del 43% de las personas en situación de vulnerabilidad que participan en los programas de reinserción laboral de Ingeus supera los 45 años. Sin embargo, 9 de cada 10 empresas no disponen de un plan de actuación que permita incorporar profesionales que superen esa edad. Gregori Cascante reconoce que no es nada fácil cambiar esa cultura empresarial, “cortoplacista” y errónea: “Los equipos que mejor funcionan son aquellos en los que combinamos personas de distintas edades, la mezcla de experiencia y juventud es uno de los factores clave para que un proyecto sea un éxito”.

La edad es, en efecto, un factor decisivo que explica la dificultad para reincorporarse al mercado laboral, así como el tiempo que se lleva sin trabajo. No obstante, en buena parte de los estudios realizados por Ingeus aparecen también el género y, cada vez más, el conocimiento básico de herramientas digitales. “En conjunto, estos factores frenan la inserción de un grupo poblacional caracterizado mayormente por la falta de confianza y la pérdida de redes personales que faciliten su incorporación al empleo”. Gregori Cascante señala los ejes básicos de actuación en estos casos: centrarse en la motivación  y en el autoconocimiento y generar un mapa de ruta eficaz que oriente a estas personas en la búsqueda de empleo.

En relación a los jóvenes con mayor dificultad para acceder al mercado de trabajo, “el acompañamiento les ayuda a tomar conciencia de una realidad laboral sobre la que acostumbran a estar muy despistados, con capacitación técnica y en nuevas tecnologías, un poco de orden y un poco de constancia”. Las posibilidades de éxito en estos casos, afirma, son muy elevadas.

Gregori Cascante señala que en muchos casos hay un problema añadido que se retroalimenta: el binomio empleo/vivienda. “Sin vivienda digna es muy difícil que exista empleo digno y, sin este último, no es posible lograr una vivienda razonable”. Y en términos generales, también la carga de pesimismo que arrastran las personas atendidas. “Hacer aflorar las capacidades internas es la manera de afrontar y superar este problema”.

Hasta la fecha, más de 7.500 personas han hallado empleo a través de los programas desarrollados en Ingeus. Un proyecto con ambición que se sustenta en el reconocimiento de que hay mucho trabajo por hacer. “Queremos atender a más y más personas y de la mejor manera posible. Nos proponemos ampliar el número de proyectos de colaboración público-privada, profundizar en aquellos que integren el empleo y la vivienda social y mejoren nuestro modelo de operaciones con una fuerte inversión en herramientas digitales”, concluye Gregori Cascante.