Auto: Anna León, Cataluña Económica

El año 2017 finalizó con un total de 13.021 unidades de vehículos cero contaminantes matriculados en nuestro país, según la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE). Durante ese periodo, se contabilizaron 9.671 matriculaciones de eléctricos puros y 3.350 híbridos enchufables. Además, durante los tres primeros meses de este año, se matricularon 1.525 vehículos eléctricos puros (583 en el mismo periodo del ejercicio anterior) y 303 híbridos enchufables (154 de enero a marzo del año 2017), contabilizándose un acumulado de 3.558 eléctricos puros y de 1.019 híbridos enchufables en el primer trimestre del año y un crecimiento de más del 170% con respecto a las matriculaciones del año pasado. Hemos hablado con Arturo Pérez de Lucia, director gerente de dicha entidad, quien valora de forma positiva esta evolución que supone un crecimiento exponencial en las matriculaciones, aunque los números están lejos de ser relevantes. “En cualquier caso, no olvidemos que nos hallamos ante una tecnología disruptiva en términos de implantación social con todas las dificultades que conlleva hasta que se entiende y se acepta. A partir de ahí, su curva de crecimiento es casi vertical y nos estamos acercando a esa tendencia”, razona.

La movilidad eléctrica en España

La primera idea que nos viene a la cabeza, ante semejante baile de cifras, es que 13.021 unidades suponen el 1,05% de las matriculaciones del parque automovilístico español, entre turismos y todoterrenos, valorado en 1,23 millones de unidades. “El vehículo eléctrico en España todavía se sitúa por debajo del 1% cuando otros mercados vecinos ya han superado ese porcentaje, algunos con importantes diferencias como el noruego. Mercados como el francés, alemán, danés o noruego han superado sobradamente la cifra de 100.000 vehículos eléctricos puros mientras que en España estaremos en una media de 35.000 unidades entre eléctricos puros e híbridos enchufables”, asegura Pérez de Lucia. España es la octava potencia mundial en el sector de la automoción tradicional y la transición hacia la movilidad eléctrica presenta algunas complejidades con respecto a países que carecen de industria. Por ejemplo, en Noruega resulta más fácil implementar tasas a los vehículos de combustión y primas al eléctrico, transformando el paradigma de la movilidad rodada sin que ello les afecte al PIB, a la competitividad o al empleo, en opinión del portavoz de AEDIVE.

En general, España es un país provisto de una gran industria, con proyección nacional e internacional, vinculada a la movilidad eléctrica. Destaca la producción de vehículos comerciales ligeros en Cataluña, Galicia y País Vasco; de cuadriciclos en Castilla y León, de motos y ciclomotores en Cataluña y Andalucía, de autobuses y microbuses en País Vasco, Navarra y Cataluña e incluso de desarrollo de puntos de recarga inteligentes en Madrid, Cataluña, País Vasco, Navarra o Valencia. Asimismo, se empezarán a fabricar turismos eléctricos en Aragón el año que viene, tal y como avanzan desde AEDIVE.

“El futuro es el vehículo eléctrico”

Desde AEDIVE también especifican algunos de los retos a superar en movilidad eléctrica. Como un desarrollo tecnológico más acelerado en baterías que ofrezcan mayores densidades energéticas y autonomías a precios competitivos. O el despliegue de una infraestructura de recarga pública, rápida e itinerante, que elimine cualquier atisbo de ansiedad de autonomía. “De todas maneras, cada vez hay más empresas, administraciones y particulares que se acercan a la movilidad eléctrica, donde se dan autonomías normalizadas por encima de los 300 kilómetros, y posteriormente no quieren regresar a otras tecnologías de propulsión”, afirma el director gerente de AEDIVE.

En los últimos años, los fabricantes han trabajado en pos de una mayor autonomía en automóviles cero contaminantes, desarrollando baterías desde 12 y 16 kWh a los 40 y 60 kWh, pensadas para trayectos superiores a los 300 y 400 kilómetros. “Igualmente, el coste de las baterías se abarata de forma ininterrumpida desde hace ocho años y se espera que alcanzará una paridad de coste que hará más competitivos estos vehículos sin necesidad de ayudas a la compra dentro de unos años”. Aun así, las baterías no son el único escenario en el que centrar esfuerzos. La infraestructura de recarga es un aspecto fundamental, ya que lo más eficiente es una combinación entre baterías capaces de otorgar una autonomía razonable que se puedan complementar con infraestructuras de carga, tal y como sucede en la combustión tradicional.

No obstante, la principal barrera que experimenta el sector es la infoxicación sobre movilidad eléctrica y automóviles disponibles en el mercado que ha dado pie a creencias como que el coche eléctrico es caro. “Actualmente, no es posible hallar coches eléctricos de primera mano por debajo de los 19.000 euros, siendo imposible comercializar productos para todos los públicos. Es básico saber comparar un coche eléctrico con su espejo en combustión y, a partir de ahí, uno se da cuenta que las diferencias no son tan grandes. Además, cabe sumar las ayudas a la compra que permiten reducir ese diferencial”, aconseja. A lo largo de su ciclo de vida útil, un coche de combustión suele costar más del doble de lo que supone su compra. Esa es la mayor baza del coche eléctrico: costes por mantenimiento y combustible muy inferiores a los de un automóvil tradicional, según Pérez de Lucia.

En resumen, el automóvil eléctrico es eficiencia energética ligada al impulso de las energías renovables, de la generación distribuida, del almacenamiento energético y del autoconsumo. Cuatro ejes de desarrollo en el nuevo concepto energético ligado a las ciudades y redes inteligentes. “El futuro es el vehículo eléctrico, compartido, conectado y autónomo junto con la incorporación de tecnologías de la comunicación y la información que contribuyen a la evolución del sector de la automoción”, puntualiza el director de AEDIVE. Veamos el punto de vista de algunos de los principales fabricantes de automóviles.

Renault

La compañía ha comercializado 1.327 unidades (1.354 del Zoe, 299 del Kangoo ZE y 107 del Twizy) durante el año 2017, según AEDIVE. Para obtener semejantes resultados, es preciso apostar “de forma firme y decidida” por el vehículo eléctrico, en opinión de Agustín Muñoa, responsable de la división de vehículo eléctrico de Renault Comercial España. A finales del año 2011, Renault lanzaba el turismo Fluence ZE y el vehículo comercial ligero Kangoo ZE, completando la gama cero emisiones con el cuadriciclo ligero Twizy a principios del año 2012. Con una cuota de mercado del 30%, el Renault Zoe se convirtió en el vehículo eléctrico más vendido del país durante el pasado ejercicio, gracias a su autonomía de 300 kilómetros reales, su carga de serie a 22 y 43 kW en corriente alterna y su doble oferta de comercialización que permite al usuario alquilar la batería o adquirirla en propiedad. “Hoy en día, Renault cuenta con el ZOE 40; el Kangoo ZE, con 200 kilómetros reales de autonomía y líder en ventas de vehículos comerciales ligeros 100% eléctricos en lo que llevamos de año, con una cuota de mercado de un 45%; y Twizy, el vehículo urbano por excelencia”. “En unas semanas, esta gama –continúa– se ampliará con la llegada del Master ZE, vehículo con 120 kilómetros reales de autonomía, ideal para el reparto de última milla”.

En un plazo de cuatro años, Renault prevé contar con ocho modelos 100% eléctricos, de forma que un 20% de su portfolio estaría formado por automóviles cero emisiones. También se trabaja en proyectos relacionados con nuevas formas de movilidad (carsharing), con el concepto Smart City donde los vehículos eléctricos van a ser los actores principales, y en un plazo medio–largo con los automóviles autónomos.

Nissan

A finales del año 2017, Nissan comercializó 864 vehículos eléctricos, situándose en la segunda posición del ranking de fabricantes de automóviles cero emisiones en nuestro país. Hace un mes, la marca acaba de lanzar el nuevo Nissan Leaf con una batería mejorada de 40 kWh que proporciona 378 kilómetros de autonomía con una sola carga, un motor de 150 caballos e icono de la Movilidad Inteligente de Nissan.

“Desde su lanzamiento, el Leaf es el vehículo eléctrico más vendido del mundo, hasta el punto de que se han matriculado más de 300.000 unidades. Con esta nueva generación esperamos recibir tantos pedidos como ventas generadas en ocho años en nuestro país. Es decir, 2.500 unidades”, declara la directora de vehículos eléctricos, infraestructura y servicios de energía de Nissan Iberia, Marta Marimon.

En el mes mayo Nissan presentó la eNV200, con batería de 40kwh, con el propósito de seguir encabezando el mercado de las furgonetas eléctricas. “De momento, cubrimos dos segmentos muy importantes: el de los automóviles de pasajeros y el de los vehículos comerciales ligeros. Pero está claro que el objetivo de la marca es ir más allá. Y, de hecho, en el salón de Ginebra ya dimos alguna pista de cuáles son las intenciones de la marca: antes del año 2022, Nissan quiere electrificar un crossover”, añade. La marca prevé unas ventas de un millón de vehículos electrificados anuales para el ejercicio 2022. El objetivo del plan ‘M.O.V.E. to 2022’ a medio plazo es la evolución tecnológica, el liderazgo en cuanto a vehículos eléctricos, la expansión de la conducción autónoma y la oferta de servicios de movilidad. En el marco de dicho plan, la empresa también se plantea desarrollar ocho nuevos vehículos totalmente eléctricos, aprovechando el éxito del nuevo Nissan Leaf y ofrecer un crossover eléctrico a nivel mundial, inspirado en el prototipo Nissan IMx Kuro. “Llevamos más de 50 años fabricando vehículos eléctricos. El primero fue el TAMA, lanzado en el año 1947, aunque el punto de inflexión lo marcó el modelo Leaf, hace ocho años, el primero producido en serie. Lo que parecía una apuesta muy arriesgada ahora se ve como la movilidad del futuro. No obstante, durante unos años convivirán los vehículos de combustión con los eléctricos: la transición será gradual”, vaticina Marta Marimon.

Seat

El pasado 22 de marzo, Luca de Meo, presidente de SEAT, anunciaba la incursión en la fabricación de automóviles cero emisiones de la marca de cara al año 2020, durante la presentación anual de resultados de la misma en Madrid. El primer paso será la nueva familia del León ya que todas las variantes contarán con una versión híbrida enchufable capaz de desarrollar una autonomía en modo eléctrico de al menos 50 kilómetros. “Dentro de dos años vamos a lanzar nuestro primer coche 100% eléctrico, basado en la revolucionaria plataforma MEB desarrollada por el Grupo Volkswagen. Este automóvil tendrá una autonomía eléctrica de 500 kilómetros, la conectividad y el info entretenimiento más avanzados del mercado, junto con una capacidad de conducción autónoma de nivel 2 como mínimo”, declaró Luca de Meo. Este primer vehículo cero emisiones de SEAT se venderá a un precio similar al de uno de combustión, pensado para el cliente de gran consumo, no solo para primeros usuarios.

Audi

El próximo mes de diciembre se presentará el Audi e-tron concept, 100% eléctrico y en formato SUV, cuyos puntos fuertes son su batería de 95kWh, lo que le permitirá una autonomía superior a los 400 kilómetros bajo el nuevo ciclo WLTP, y el hecho de ser el primer coche del mercado con capacidad para cargar a una potencia máxima de 150Kw; “algo que no está disponible en los modelos de la competencia”, según José Miguel Aparicio, director general de Audi en España. “El Audi e-tron concept supone un hito en la historia de la marca Audi como fue el lanzamiento de la primera tracción quattro, desarrollo tecnológico que revolucionó la industria de la automoción como la conocemos”, asegura.

En un plazo de dos años, Audi desarrollará más de 10 vehículos 100% eléctricos, algo que confirma que la estrategia de la marca pasa indudablemente por la propulsión eléctrica. “En los próximos años –prosigue– incorporaremos variantes eléctricas en todos los segmentos de nuestra gama, ofreciendo un portfolio de producto acorde a las necesidades del mercado”. Audi, dentro del grupo VW, forma parte de la joint venture IONITY, junto a BMW Group, Daimler AG y Ford Motor Company, cuyo objetivo es crear una red de carga ultrarrápida a lo largo de toda Europa que permita realizar viajes largos con un coche eléctrico.