Pese a las dificultades, hay sectores del emprendimiento catalán con muy buena salud, especialmente las ‘startups’ con una fuerte carga innovadora y tecnológica.

Texto de Beatriz García Calvo

Emprender nunca ha sido tarea fácil. Levantar una empresa desde sus cimientos en un año en el que los negocios han tenido que cerrar sus puertas durante dos olas consecutivas de contagios parece tarea imposible. Sin embargo, basta con echar un ojo a la prensa para darnos cuenta de que el panorama del emprendimiento actual en Catalunya, especialmente en su vertiente más tecnológica, deja margen para el optimismo.

Un ejemplo, la reciente compra de Vilynx por parte de la todopoderosa Apple por algo más de 40 millones de euros. La start-up barcelonesa está especializada en el desarrollo de un software inteligente que indexa y etiqueta vídeos en las búsquedas por internet, y Apple se habría interesado por esta tecnología para mejorar su inteligencia artificial en aplicaciones como Siri, su aplicación fotográfica y sus servicios de televisión y noticias.

Pero el de Vilynx no es un caso aislado. El ecosistema catalán actual mantiene buenas sensaciones con 1.500 start-ups (un 38% más que hace tres años), según datos de Acció, la agencia para la competitividad de la empresa de la Generalitat. Refleja una tasa de emprendimiento del 8,31%, dos puntos porcentuales por encima de la media española, según datos del informe Global Entrepreneurship Monitor Catalunya 2019-2020. Y lo hace en un entorno que, según Dealroom, ha logrado captar un volumen de inversión de más de 2.700 millones de euros en los últimos cuatro años. Además, su capital, Barcelona, es la tercera metrópoli europea mejor valorada a la hora de poner en marcha una empresa, solo por detrás de Londres y Berlín, según estadísticas de Start-up Heatmap Europe.

¿Qué lo hace posible? La colaboración entre emprendedores, grandes empresas y  administraciones públicas; el efecto llamada de talento e inversión que producen las ya existentes start-ups dominantes en la ciudad; y una situación geográfica estratégica.

Miguel Vicente, miembro de la Junta Directiva de Barcelona Tech City (entre los mejores hubs de innovación a nivel mundial) y presidente y co-fundador del venture builder Antai, cree que nos encontramos en un momento excelente para emprender y aprovechar las ventajas que ofrece la penetración digital. Joan Romero, consejero delegado de Acció, comparte esta visión optimista y reafirma que el ecosistema catalán apuesta por la tecnología, como muestra el hecho de que el 64% de las start-ups trabajan ya con tecnologías vinculadas a la industria 4.0, que busca la interconexión de todas las áreas de una empresa. “Cuando los sectores más afectados durante este 2020 se recuperen, volverán con más fuerza y siendo mucho más tecnológicos y digitales”, asegura.

Para emprender hoy, opina Vicente, lo más importante es poner en marcha proyectos basados en buenas ideas y en áreas de negocio que se conozcan muy bien: proyectos basados en la nube o en las redes sociales que necesiten poca inversión inicial para, a partir del año que viene, poder hacerse con grandes cantidades de financiación.

“El sistema está sano, con rondas de financiación de menor tamaño pero más numerosas”, afirma Miguel Vicente. “Si bien es cierto que algunas grandes compañías están notando la falta de grandes inversiones, el Nasdaq está premiando a las compañías tecnológicas y en los próximos años veremos grandes inversiones de capital a nivel internacional”.

Lorenzo di Pietro, director ejecutivo de empresa, emprendimiento e innovación de Barcelona Activa, hace especial hincapié en las dificultades que está teniendo muchas start-ups debido a la caída de la demanda. “Lo tendrán más fácil los proyectos que hayan conseguido una inversión que les permita resistir entre 6 y 9 meses con pocos ingresos”. Y cree que el reto principal será reinventarse, tanto en el modelo de negocio, como en la forma de prestar el servicio.

Todo ello, junto con la ansiada llegada de las vacunas que despejen las incertidumbres económicas en 2021, lleva a los expertos a ser optimistas ante la perspectiva de emprender en el contexto económico actual.

Joan Romero, consejero delegado de Acció, la agencia para la competitividad de la empresa catalana

¿Qué tipo de start-ups están funcionando mejor a día de hoy?

Actualmente en Catalunya las start-ups están enfocadas principalmente a las TIC, al ocio y al sector de la salud. Estamos hablando de start-ups especializadas en servicios empresariales y de productividad; en healthtech y medtech, es decir, en el uso de tecnologías de la información aplicadas a productos y servicios sanitarios y al tratamiento y diagnóstico de enfermedades; en biotecnología y farmacia; y en traveltech.

No obstante, la pandemia provocada por la Covid-19 está provocando cambios en los modelos de negocio de las start-ups que trabajan en los sectores más afectados.

Así, ahora son especialmente relevantes los proyectos centrados en modelos SaaS, de software empresarial, y los modelos B2B, es decir, todo lo que sirva para hacer eficiente la gestión de la empresa de manera remota.

También están despegando las fintech, en el ámbito de los servicios financieros.

Una de las principales tendencias impulsadas por la pandemia es la automatización de procesos que reducen el contacto físico. En este sentido, se ha experimentado un aumento de las ventas online, con entrega a domicilio o recogida en tienda, por lo que todo lo relacionado con el comercio electrónico en el ámbito de la alimentación (comida a domicilio, supermercados online…) se encuentra claramente en auge. También, todo lo relacionado con la logística y el control de stocks.

La telemedicina ha evolucionado en un año, con motivo de la pandemia, más que en los últimos cinco. Por último, otro de los sectores que tienen una cierta relevancia en Catalunya y que se ha visto claramente reforzado este 2020, fruto del mayor consumo en el hogar, es el gaming.

Si nos centramos en start-ups concretas, entre las más globalizadas destacaría Red Points, del ámbito e-commerce, o Travelperk, enfocada a los viajes de negocios. Si pensamos en las que están haciendo un trabajo excelente y sostenido en el tiempo, destacaría Tiendeo, o Worldsensing, dedicada a la vigilancia de los ferrocarriles. Si ponemos la mirada en aquellas que ya han alcanzado el éxito, además de Vilynx, se puede resaltar Holaluz, una start-up enfocada a las energías renovables que cotiza en el MAB (Mercado Alternativo Bursátil) desde hace un año. Y si pensamos en la start-up catalana más conocida en Silicon Valley, nombraría Typeform, dedicada a los formularios y encuestas amigables, que ha conseguido una gran penetración en ese mercado.

Miguel Vicente, miembro de la Junta Directiva de Barcelona Tech City y presidente de Antai

¿Qué sectores en el ámbito de las start-ups han salido reforzados de la crisis durante este último año?

Los sectores más relevantes a día de hoy son, en primer lugar, los de educación online o e-learning y los de salud o telemedicina. Por eso, durante estos meses desde Antai hemos puesto en marcha Lifecole, con cursos y clases online para niños, o Elma, con consultas médicas por chat o videollamada desde el propio domicilio.

También han visto potenciado su negocio los modelos SaaS de software empresarial para empresas que necesitan digitalizarse; los de ciberseguridad, relacionados con el aumento del teleworking; y los relacionados con las nuevas soluciones de movilidad, incluido el e-commerce y los servicios de logística. Igualmente, sobresalen tres sectores donde desde hace tiempo ya se veían muchas posibilidades, como son las fintech, es decir, las nuevas aplicaciones digitales en la industria de los servicios financieros; las insurtech, en el ámbito  de los seguros; y las proptech, que ofrecen soluciones en el ámbito inmobiliario.

De entre las start-ups más exitosas este año, destacaría Factorial, una plataforma de recursos humanos que ha obtenido una inversión de 15 millones de euros; Onna, un motor de búsqueda para integrar datos de organizaciones, que ha recibido una financiación de 11 millones de euros; Belvo, dedicada a la banca abierta y que ha obtenido una inversión de 10 millones de euros; y el software de gestión para pymes, Holded, con una financiación de 6 millones de euros.

Lorenzo di Pietro, director ejecutivo de empresa, emprendimiento e innovación de Barcelona Activa

¿Qué áreas de negocio y start-ups concretas tienen mayor proyección a día de hoy?

Los sectores que mejor respuesta están teniendo son los de e-health y telemedicina; los de e-learning; e-commerce; alimentación; y los servicios B2B de digitalización de procesos. Destacaría, por ejemplo, Signaturit, dedicada a ofrecer soluciones de firma electrónica y firma digital de contratos y documentos para empresas, que acaba de obtener grandes cantidades de financiación. También Minory Therapeutic, en el ámbito sanitario y biotecnológico, enfocada a la búsqueda de tratamientos innovadores frente a las denominadas “enfermedades raras”, que también ha conseguido fondos del Banco Europeo de Inversiones. Y no podemos olvidarnos de Heura Food, en el área de la alimentación vegetal y en plena fase de expansión internacional. Son empresas que han estado vinculadas a Barcelona Activa, por haber sido incubadas en la misma o haber desarrollado alguno de nuestros programas.