La aceleradora tiene siete años de vida y ya ha impulsado a más de 380 ‘startups’ con proyectos innovadores de todo tipo.

Texto de Víctor Recacha

¿Habéis probado la carne de Heura? Yo sí, y después de una larga conversación con la mujer que regenta el restaurante Trencadís de la localidad de Sallent, aún me costaba creer que aquella “carne” no fuera un pollo teriyaki como el que podrían servir en cualquier restaurante de cocina japonesa. Era soja.

Heura Foods es una de las siete empresas y startups de Barcelona seleccionadas este año por la aceleradora empresarial Lanzadera para impulsar su actividad. Heura facturó 2,5 millones de euros en 2019 con su gama de productos de carne vegetal, que incluyen sucedáneos de pollo y ternera, albóndigas, hamburguesas y pizza.

En España hay casi cuatro millones de vegetarianos, veganos y flexitarianos. A nivel mundial, el mercado de alimentación vegetariana ascenderá a 5.000 millones de euros este año, según un estudio de la consultora Lantern. Y la catalana Heura está muy bien posicionada en esta industria estratégica y en pleno crecimiento.

Muchos han intentado recrear la carne animal desde ingredientes vegetales, pero muy pocos han tenido el mismo éxito en el resultado que esta productora alimentaria de Barcelona. En algunos supermercados como los de la cadena Ametller Origen se pueden conseguir hamburguesas muy logradas a nivel de sabor, pero cuesta encontrar una que pudiera ser confundida por otra de ternera. Burger King también comercializa ya su apuesta por las hamburguesas veganas, y ciertamente, la Rebel Whopper sabe a carne… de hamburguesa fast food.

Así que la pregunta es: ¿cómo consiguió una pequeña startup barcelonesa crear un producto vegetal indistinguible del pollo? Según uno de los fundadores de Heura, Bernat Añaños, es el fruto de interminables pruebas piloto de la mano de numerosos chefs, nutricionistas y tecnólogos alimentarios que empezaron a colaborar con el proyecto en 2015.

Los emprendedores se valieron de sus amigos para saber qué opinaban de estos productos experimentales, hasta que en 2017 reunieron el valor para lanzar una sociedad limitada que los comercializara. “Queríamos cambiar el mundo” y “es difícil cambiar el mundo desde un plato de tofu”, sintetiza Añaños, hoy director de Crecimiento de esta empresa de 29 trabajadores.

La carne de Heura ya puede encontrarse en las estanterías de los Bonpreu y El Corte Inglés. Sin embargo, Añaños señala que quieren “tener el máximo impacto”. Esta idea lleva a la compañía a presentarse al programa Corporate que mantine Lanzadera con Mercadona, una candidatura que resultó exitosa.

Esta colaboración permitirá a la empresa “crear un nuevo concepto para Mercadona”, en cuyo desarrollo está trabajando en estos momentos. Algo muy interesante desde el punto de vista estratégico por las oportunidades de distribución que ofrece la cadena de supermercados líder en España. La marca valenciana se lleva un cuarto de la cuota de mercado de la gran distribución del país.

Impulsando ‘startups’

Lanzadera cuenta con el mecenazgo del presidente y principal accionista de Mercadona, el empresario valenciano Juan Roig. La aceleradora empresarial apoya proyectos de todo tipo de empresas y startups: del sector tecnológico y más allá. El apoyo en las diferentes áreas se presta siempre, independientemente del préstamo económico (unos lo requieren y otros no). Además, se les enseña el modelo de gestión aplicado en Mercadona.

La aceleradora tiene siete años de vida, en los que ha impulsado a más de 380 empresas. Se calcula que estas intervenciones han supuesto una inversión externa de unos 50 millones de euros y más de 800 nuevos puestos de trabajo. Este año, Lanzadera ha seleccionado a 21 empresas innovadoras, de las cuales siete son de Barcelona.

Las empresas de nueva creación que consiguen una plaza en el proyecto lo hacen en uno de los tres programas disponibles: la aceleración Lanzadera, que cuenta con el mayor despliegue de financiación; la incubadora Traction, para proyectos más inmaduros; o los acuerdos Corporate. Este último es el programa al que se apuntó Heura.

En un Corporate, una gran empresa, en este caso Mercadona, busca emprendedores para resolver problemas específicos. Entre las 11 grandes corporaciones con las que Lanzadera mantiene estos acuerdos está Airbus. El contenido de cada acuerdo varía, igual que las condiciones económicas, según las necesidades del sector. En este caso, el programa incluye asesoramiento individualizado por parte de Lanzadera y asigna a cada emprendedor un director de proyecto.

De las startups que han pasado por los propulsores de Lanzadera, destaca la diversidad de sus perfiles. Pero cinco empresas consultadas por Cataluña Económica coinciden en algo. Ya sea a nivel de facturación, número de trabajadores, usuarios o países, todas esperan que el impulso de la aceleradora se traduzca en un gran crecimiento.

Otro ejemplo de éxito

En el caso de MonkingMe, esta expansión ya se ha consumado. Rosalía, Bad Gyal, Nicki Minaj, Shakira, Bad Bunny y J Balvin se encuentran entre los artistas que pueden escucharse en esta aplicación de streaming de música, que pasó por las puertas de Lanzadera en 2017. “Nos ayudó en volumen de trabajadores y usuarios”, explica en un e-mail Miquel Tolosa, CEO y fundador de la startup emergente, que cuenta en la actualidad con siete trabajadores. “Entramos con unos 5.000 usuarios y multiplicamos por 10 en menos de los nueve meses del programa,” escribe.

La plataforma se diferencia de otros servicios de streaming de música y audio como Spotify en el uso de una moneda virtual. El usuario interactúa cuando quiere con la publicidad, acumulando bananas para luego disfrutar de periodos libres de anuncios al escuchar música en línea o sin conexión.

MonkingMe ya acumula más de tres millones de canciones descargadas en sus aplicaciones para móvil. Recientemente, el servicio se ha internacionalizado a Estados Unidos, México y América Latina. Y solo en los últimos tres meses, la plataforma ha pasado de tener 100.000 canciones disponibles a ofrecer más de medio millón.

Tolosa afirma que la startup se convirtió el año pasado en “la primera plataforma [de streaming musical] del mundo que incorporó una criptomoneda, los Kins”. Se trata de una divisa digital con más de 500.000 usuarios mensuales. Al haberse integrado MonkingMe en el universo Kin, sus usuarios pueden hacer pagos a través de esta red, además de con las bananas, moneda propia de la aplicación musical que se obtiene visualizando los anuncios.

Esta forma de consumir y descargar música de manera gratuita resulta “atractiva”, según Tolosa, para músicos y discográficas. Lo es, opina, porque “conseguimos monetizar mejor a aquellos usuarios que no quieren o pueden pagar”.

La empresa cuenta con un equipo muy joven; los fundadores tienen una media de 25 años.

El CEO fundó MonkingMe junto a otros dos emprendedores en 2014 cuando aún iba a la Escuela de ingeniería de la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Desde entonces, se han incorporado socios inversores, algunos de ellos del propio sector musical.

Tolosa reconoce que los inicios fueron duros. Contactaban a los artistas uno a uno para poder incorporarlos al catálogo. “Lanzamos una app de Android que fallaba continuamente pero aprendimos muchísimo y luego fuimos mejorando”, revive. Al cabo de un tiempo, la plataforma estrenó la popular app de iPhone que hoy cuenta con más de dos millones de descargas.

Miquel Tolosa presentó la candidatura de MonkingMe a Lanzadera tras pasar unas convivencias de una semana en Valencia. Quien le recomendó dar el paso fue un amigo personal que había trabajado en Waynabox, una plataforma de viajes que ofrece destinos sorpresa y que participó en la segunda edición de Lanzadera.

Waynabox es una agencia de viajes en línea que proporciona vuelos y alojamiento en destinos desconocidos por un precio de 150 euros, gracias a los asientos vacíos de los aviones. La empresa fue creada en 2014 por tres ingenieros catalanes y, tras pasar por la cocina de Lanzadera, fue presentada en el Mobile World Congress en 2015.

Acuerdos ‘corporate’

Al igual que Heura, la plataforma de datos médicos HumanITCare está participado en un programa corporate que Lanzadera acordó con Ribera Salud. Se trata de un grupo sanitario de Valencia que gestiona hospitales y que estaba buscando empresas tecnológicas para resolver retos.

Según apunta a Cataluña Económica la CEO de HumanITCare, Nuria Pastor, el primer contrato consistirá en trabajar para el Hospital de Torrevieja en el frente de la insuficiencia cardíaca, un ámbito en el que hay “mucha demanda”.

Pastor asegura que entrar en el programa de Corporate de Lanzadera se recibió con mucha ilusión en la empresa. Considera que se puede aprender mucho de la cultura económica de Juan Roig, tanto a “ser líder” como a “autogestionarse” y “autosostenerse”. Uno de los objetivos de la alianza de HumanITCare con Ribera Salud será “hacer crecer a la empresa y crecer juntos”. Por ahora, la startup creada en 2018 tiene 10 trabajadores, sobre todo desarrolladores, informáticos y también investigadores.

Pastor explica que el proyecto llegó “después de mucho trabajo, investigación y hablar con muchos médicos y hospitales”. Eso permitió a la empresa desarrollar servicios como predicciones o plataformas para hacer seguimiento de pacientes crónicos en sus casas para hospitales o para la investigación.

Según la cofundadora de HumanITCare, “hemos trabajado mucho con financiación pública europea” y hospitales públicos, como el Clínic, el Vall d’Hebron o el Institut Hospital del Mar. Sin embargo, la directiva indica que la startup está abierta también a colaborar con hospitales, mutuas e instituciones de carácter privado, de hecho Ribera Salud lo es.

Otra participante de los acuerdos Corporate es una empresa de Igualada que participó en el programa Corporate de Lanzadera con Nestlé Purina el año pasado tras asistir a una conferencia en Valencia. Se trata de los creadores de Kibus, un dispositivo que cocina para las mascotas; una empresa muy pequeña en decidido crecimiento. “Éramos dos, ahora somos tres y estamos a punto de contratar al cuarto”, relata Albert Icart, CEO de Kibus.

Icart cree que está cambiando la manera en como se alimenta a las mascotas. Observa una tendencia por dejar de lado el pienso y las latas y cocinar en casa, pero estas “alternativas son incómodas para el consumidor”, analiza. El electrodoméstico que proponen es por ahora un prototipo funcional de unos dos palmos. Se coloca en el suelo y funciona con comida apta para el consumo humano deshidratada.

La máquina, que se recarga una vez por semana, añade agua a los alimentos, expidiendo lo que Icart define visualmente como un risotto o una paella, ya que es una “mezcla de diferentes ingredientes”. El plan es que el producto salga a la venta el próximo junio. Se comercializarán tanto la máquina como las cápsulas de cinco alimentos distintos.

Sectores muy diversos

También forma parte de la hornada de empresas Lanzadera de este año Saigu Cosmetics, una empresa de productos de belleza ecológicos que tratan de minimizar el impacto ambiental. Solo vende cuatro productos: dos modelos de pintalabios, una base de maquillaje y una máscara de pestañas; todos con diferentes colores disponibles, eso sí. Los precios oscilan entre los 19 y los 28 euros.

La empresa está comercializando sus productos por Internet, pero el CEO de Saigu, David Hart, espera un empujón en la distribución con las tiendas por parte de Lanzadera, ya que “tienen muchísimos contactos”. Además, la marca podrá acceder a un préstamo “para lanzar nuevos productos”.

Los fundadores de Saigu son de Menorca, sus productos se manufacturan en una fábrica de Barcelona y parte del equipo se ha instalado en Valencia, junto a 140 empresas más en las instalaciones de 18.000 metros cuadrados donde Lanzadera pone oficinas a su disposición. La empresa, que facturó 100.000 euros en el último año, tiene tres trabajadores en nómina y entre tres y cuatro colaboradores.

Los préstamos son hasta 200.000 euros en el caso de Lanzadera. No se piden garantías ni avales personales y el pago de la deuda es “muy flexible”. Se tra- ta de un préstamo participativo convertible, es decir, Lanzadera puede convertirlo en capital y convertirse en socia, aunque no es lo más común. El préstamo se otorga “mediante el cumplimiento de hitos pactados”.

Las otras cuatro empresas de Barcelona seleccionadas este año por Lanzadera son Finteca, que ofrece asesoría hipotecaria gratuita; SAALG Geomechanics, especializada en monitorear datos geotécnicos; Alfred Smart Systems, con sistemas de seguridad del hogar; y HolaPlace, un portal de alquiler de espacios para eventos. Todas participan en el programa de aceleración de Lanzadera.