“La incertidumbre paraliza los impulsos de compra”

Por Francesc Álvarez

El director de la división Auto de BNP Paribas Personal Finance España, Javier de Ulacia, tiene una visión muy realista del sector del automóvil, como es obligado si de lo que se trata es estar “al lado del cliente” y “ayudarle en la compra”. Y dado que su empresa financia 1 de cada 6 nuevos coches en España, lo que más le preocupa es que el consumidor reciba una información adecuada. Pero hoy día son muchas las variables en juego.

¿Gasolina o diésel?, se decía antes. Pero ahora el comprador lo tiene más complicado en un mercado en plena transformación.

Hoy esta pregunta es como la del huevo o la gallina. Vivimos momentos de cambio. En primer lugar, creo que se ha demonizando excesivamente al diésel, la gasolina es otra buena opción, y ambas permiten combinar con gas. El eléctrico está en boga, sobre todo los híbridos, y la pila de hidrogeno está al caer. Con todo esto la gama de productos es cada vez más extensa y el cliente puede elegir mejor lo que le conviene. Para ello, disponer de la adecuada información para decidir una compra es fundamental. Dicho esto, los políticos van a influir, por un lado, con las cuotas europeas apoyando al eléctrico o híbridos, sobre todo, y limitando o encareciendo otros combustibles. Pero lo más grave, en mi opinión, es la gran duda que se está adueñando de la cabeza de los clientes. La falta de la información adecuada y la incertidumbre hacen que se paralicen impulsos de compra al tener que retrasar decisiones económicamente difíciles para un ciudadano medio.

Si miramos los datos de producción actual, ¿hay crisis? Los fabricantes, en países como Alemania, Italia y Reino Unido, han sufrido significativas caídas en el último año. En España no hay caída en cifras globales, pero fabricantes como Nissan anuncian recortes importantes en la producción. ¿Cuál es la tendencia?

Tanto como crisis. Crisis, what crisis…? Yo creo que hay una recesión. Como he dicho antes el cliente se está preguntando qué comprar, está reflexionando cuál es la posición del automóvil en su cadena de valor, incluso cuánto dinero dedicar, ya que la duración del crédito va a impactar también en su reflexión. Por ejemplo, voy a comprar un coche eléctrico, que es a priori más caro, lo tengo que pagar en 8 años porque otra mensualidad no puedo asumir, entonces… ¿me durarán las baterías 8 años? Hay muchas más variables, es necesaria mucha más información, y todo ello puede retrasar el impulso de la compra uno o dos años. Hay un problema, pero tanto como una crisis, creo que no.

El concepto movilidad triunfa en estos momentos. Hasta el punto de que una gran compañía como Seat ha decidido convertirse en empresa de movilidad trascendiendo su negocio clásico de coches. ¿Qué le dice a usted esto?

No cabe duda que hay una reflexión en el mercado, y la palabra movilidad está de moda. Pero ¿qué significa realmente movilidad? Yo creo que las ciudades se están haciendo pequeñas para las poblaciones que viven y/o trabajan en ellas, y la movilidad dentro de las ciudades es un desafío de futuro. Si comparamos Madrid y Barcelona tienen problemas muy distintos. La población de Barcelona circula en una gran parte en ciclomotores, escúters o motos. En Madrid, sin embargo, empieza a notarse un incremento significativo de estos vehículos. ¿El transporte público es suficiente? ¿Otros tipos de vehículos, patinetes por ejemplo, son seguros? Creo que tenemos que aposentar este concepto y, como siempre, nacerán las soluciones inteligentes que ayuden al problema del desplazamiento en las ciudades. Pero atención, pensemos: ¿cuántas electrolineras hacen falta en Madrid?, ¿cuántas estaciones de gas?, ¿cuántas gasolineras?, ¿se podrán reconvertir algunas? Hay que ver, realmente, la situación en toda su amplitud y complejidad.

Se dice que 2020 será el año de los eléctricos. Pero la realidad es que comprar un eléctrico tiene hoy por hoy sus inconvenientes. La batería y el precio, básicamente. ¿Cuándo serán realmente competitivos?

En Europa se está empujando a que el peso de los eléctricos sea mayor, pero ¿resiste la red eléctrica que un 35% de los vehículos de Madrid, por ejemplo, recarguen los coches en un mes de agosto? Creo que se habla mucho más de grandes conceptos que de todos los problemas técnicos reales que implicaría un cambio radical, en poco tiempo, del parque automovilístico. Deberíamos ser más realistas.

El Observatorio Cetelem señala entre las preferencias de compra de los consumidores el coche de gasolina (28%). Pero aparece muy por encima, incluso, el coche híbrido (37%), el término intermedio. ¿Cómo lo valora?

Yo estoy absolutamente convencido que un ciudadano español, si hoy tiene que decidirse por un coche ecológico, en un amplio porcentaje sería un vehículo híbrido. Sin duda alguna.

En los últimos años, el diésel ha introducido avances que hacen que no se parezca en nada a los de hace 15 años. Es mucho más sostenibles ¿Es pese a todo el canto del cisne para el diésel?

No lo creo, pero tenemos que esperar. A corto plazo, puede que se vendan más coches gasolina y bajen algo los eléctricos, pero los motores diésel no se merecen la demonización que hoy sufren. Por otra parte, no olvidemos el mercado de coche de ocasión y la vida que aún pueden tener estas motorizaciones.

¿Le seduce pensar en el futuro del automóvil? El coche autónomo, por ejemplo. Parece que cambiará las ciudades, y nuestra seguridad…

¿Coche autónomo? Suena bien. Ya podremos ir todos a trabajar sentados en el asiento de atrás del vehículo leyendo el periódico en la tablet. Suena aún un poco a ciencia ficción. Ya tenemos vehículos autónomos, trenes, tranvías, autobuses, etc. Están muy bien, son modernos, pero de eso a que todos los vehículos sean autónomos… queda un gran trecho. Hay que estudiar muchos aspectos legislativos al respecto, por ejemplo, los seguros y sus planificaciones del riesgo ante accidentes. De momento, la tecnología sigue avanzando y ya tenemos ayudas a la conducción y otras ventajas que hacen de nuestro vehículo lo que llamamos un coche conectado.

Volvamos a las compras de automóviles, factor clave para la dinamización del sector. ¿Se apoya suficientemente al consumidor para fomentar las compras?

Esto es una gran discusión, ¿hay que apoyar la compra? Los planes anteriores funcionaron, y es verdad que ayudaron. Aunque otros sectores protestaban, creo que el consumidor sabe lo que tiene que hacer, conoce cuál es su situación económica, familiar, laboral y cuáles son sus necesidades, y, con estas variables, puede decidir comprar o no un vehículo. Pero ¿nuevo, de ocasión, diésel, híbrido?, ¿cómo lo financiará?, ¿cuál será el valor residual del vehículo?, ¿cómo será la renovación de baterías en coches eléctricos y a qué precio? Sin dejar de mirar al futuro, tenemos un presente que vivir y que gestionar en la industria. Siempre ha sido la información al consumidor un factor vital, y ahora, como he dicho antes, lo es más todavía si cabe.

Aproximadamente un 65% de los compradores acude a la financiación para poder afrontar el gasto de un automóvil. Como experto en la materia, ¿qué le dice este indicador?

Yo creo que es mayor todavía. Las empresas y los particulares financian sus vehículos de diferentes formas, crédito, leasing, renting, etc. La decisión viene dada por temas impositivos, temores o necesidades económicas, y aquí encontramos el factor determinante en la decisión de adquirir un vehículo, qué quiero comprar y cuánto puedo pagar.

BNP Paribas Personal Finance, la empresa que usted representa, financia 1 de cada 6 nuevos coches en España. El sector del automóvil cambia e innova por imperativo de los tiempos. ¿Y el suyo, el de las empresas de financiación?

Nosotros estamos al lado de los clientes, les ayudamos en cubrir sus necesidades, y por ello, estamos obligados a innovar. Pero sobre todo a adaptar nuestros productos a esas necesidades. Nuestros productos deben ser cada vez más ajustados y trasparentes y, siempre, vigilando el posible sobreendeudamiento de los clientes. Vivimos un momento intenso de transformaciones, digital sin duda, pero también profundamente cultural y social. Y nosotros no podemos dar la espalda a ese proceso constante de adaptación.

Hemos hecho un repaso al panorama actual y al futuro del automóvil. Visto lo visto, como usuario, ¿cuál sería ahora su opción de compra?

Yo siempre digo en broma que ahora me compraría un gran todo terreno de muchos caballos adaptado a gas. Pero la verdad, es que tendría dudas como cualquier español. No es fácil, pero si tuviera que elegir ahora un vehículo, rápidamente, sin pensar mucho, sería un vehículo familiar híbrido no enchufable. Pero esta sería una opción muy personal, porque cualquier otra, hoy, en mi opinión, sería buena.