Javier Pacheco: “Hay que impulsar el cambio de modelo productivo”

Josep González: “Si no salvamos la empresa, no salvamos los puestos de trabajo”

Por Víctor Recacha

La fuerza con que golpeará esta crisis sigue siendo un enigma. Los ERTEs y el paro están al acecho, y las últimas semanas han sido un no parar de reuniones de gobiernos con sindicatos y patronales. Unos exigen apoyar a los trabajadores. Los otros, priorizar empresas. A pesar de las discrepancias, les une un mismo interés: blindar la economía. Hablamos con el empresario que preside PIMEC, una de las principales patronales catalanas, y con el operario de Nissan que es actualmente secretario general de CCOO de Catalunya.

Nissan ha decidido cerrar las fábricas de Catalunya

JOSEP GONZÁLEZ: Es una muy mala noticia. La voluntad es que se pueda reconducir, a pesar de que no es fácil. Es una decisión muy global, que afecta a otros países y a una decisión de tanto calado es difícil darle la vuelta. Tenemos que ir juntos Gobierno y Govern para poner en marcha todas aquellas medidas que pudieran convencer de lo contrario. Entre personal, más componentes, logística… esto afecta a 31.000 personas. Es un drama humano. Afectará a 400.000 empresas del sector. Y equivale a una facturación de 3.600 millones de euros… Lección: Hay que cuidar este sector vital para nuestra economía. Hace falta un plan específico para la automoción de Catalunya.

JAVIER PACHECO: Todavía existe una línea de trabajo para reorientar la decisión de los japoneses. Hemos mantenido contactos a todos los niveles: Gobierno, Generalitat y también la Comisión Europea. Con el comisario de Empleo. Queremos hacer un planteamiento donde dentro de la alianza [Nissan-Renault] se pueda reconvertir la planta de Barcerlona en ese nuevo pool de movilidad sostenible, electrificación del coche, inteligencia autónoma… hacia el que se dirige el sector. La Unión Europea habilita un volumen de inyección de recursos públicos para este proceso de transformación en el que la multinacional no puede quedarse ajena y prescindir de estos recursos.

¿Tomarán medidas para que la industria catalana no se extinga?

JOSEP GONZÁLEZ: Dentro de las que podemos tomar. Estaremos encima de las administraciones. Incidiremos en que se haga un plan sectorial que aporte ayudas, que aporte dinero… Y nosotros contribuiremos, ¡faltaría más! En el sector industrial llevamos unos años de caída: El porcentaje sobre el PIB en el 2000 era un 19%, y en 2019 solo un 16%. En Alemania es un 25%. Vamos atrás. Europa tiene el objetivo del 20%. Algo no funciona. Tenemos que hacer un plan de choque de reactivación industrial inmediato: Competitividad, liquidez, contratación pública, relocalizaciones… Fabricar en países lejanos es más barato, pero los problemas son continuos. Es el momento de decir: “Vengan aquí, que les ayudaremos”. Se ha demostrado durante esta pandemia que no tenemos producciones locales de nada sanitario. Nos han faltado guantes, mascarillas, tests, investigación sobre vacunas… Es un sector a potenciar por necesidad. Tenemos que potenciar las nuevas energías, la digitalización, infraestructuras útiles que ocupen a mucha gente.

JAVIER PACHECO: Tenemos una estrategia desde hace años que nos está costando que se implemente fruto de la falta de compromisos por parte de las administraciones. El Pacto Nacional para la Industria no tiene el acompañamiento de las estrategias públicas imprescindibles. Hay sectores esenciales que pueden ser el motor de la recuperación de la soberanía industrial: industria agroalimentaria, automoción, tecnologías de la comunicación e infraestructuras digitales. España es uno de los países de la UE donde más conexión está instalada de fibra. Por tanto, tenemos una ventaja competitiva para hacer todo un proceso de desarrollo tecnológico. Tenemos capitalidades tecnológicas como Barcelona. Un hub del sur de Europa con su motor comercial que significa Mobile World Congress. Y también acompañando el refuerzo que necesita el sector de atención a las personas que se ha demostrado en la crisis sanitaria que está en una situación muy precaria. Y por último, darle una vuelta al sector turístico. No puede depender de una estacionalidad, debe encontrar la estabilidad.

¿El empleo perdido en esta crisis se recuperará?

JOSEP GONZÁLEZ: Tardará. Vienen unos meses que si los sabemos aprovechar nos darán un impulso. Viene, en teoría, el turismo… Si lo hacemos como lo estamos haciendo, el turismo sufrirá. Así no viene nadie. Tenemos que potenciar la publicidad, dar una imagen de que la pandemia está controlada. Cuanto al resto de la economía, no nos podemos quedar parados. Teníamos el coche parado y hay que arrancarlo. Hay que acelerar y consumir más combustible.

JAVIER PACHECO: Dependerá de las decisiones que se vayan adoptando. Un parón total de estas características no ha provocado más pérdida de empleo gracias a los sistemas de protección. Los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo están jugando ese factor de contención que ha evitado que se hayan perdido miles de lugares de trabajo. Pero va a ser fundamental el factor de reactivación con la inyección pública. Necesitamos un plan económico para evitar que esos ERTEs se conviertan en EREs.

¿ERTEs hasta cuándo?

JOSEP GONZÁLEZ: Fin de año. Y con la voluntad de seguir estudiando el tema. El Gobierno tiene un estilo de decir las cosas dos días antes. Ya sufrimos suficiente; solo falta que el empresario no sepa si continuará teniendo ERTEs. Hasta septiembre es julio y agosto, vacaciones… Hay muchas empresas vulnerables. Que caigan el menor número quiere decir liquidez. Pagar los ERTEs, que también tenemos un problema… Ha habido bancos que han adelantado pensiones. Se podía haber llegado a un acuerdo de que hicieran los pagos de los ERTE. Nos preocupa que el que haya utilizado un ERTE deberá mantener plantilla seis meses.

JAVIER PACHECO: Nosotros planteamos hasta el 30 de septiembre. Y definir en paralelo qué sectores deberían mantener ese criterio de protección social para que no se pierdan empleos. Y lo seguimos poniendo encima de la mesa. Esperamos que se pueda llegar a un nuevo acuerdo para poder alargar estos expedientes hasta después del verano. Una prórroga general hasta el 30 de septiembre y a partir del 30-S, lo que hayamos habilitado con esa cirugía relacionada con cada uno de los sectores una vez hayamos hecho todo el plan de reactivación económica.

¿Es el momento de derogar la reforma laboral?

JOSEP GONZÁLEZ: No. En absoluto. “Ara no toca”, como decía el president Pujol. Y tampoco puedes tener la sensación de cambio de cromos político; es un tema muy serio. Se prometió una modificación. Este sería el mejor enfoque. Esta reforma laboral ha ayudado socialmente a la recuperación. Tiene cosas buenas y otras que se pueden mejorar. Por ejemplo, hay una inseguridad jurídica importante. Cada magistrado interpreta la reforma laboral según lo ve él.

JAVIER PACHECO: Evidentemente. [Ríe]. Han sostenido una sociedad los más precarizados gracias a esa reforma. Trabajadoras de residencias, del hogar, atención a domicilio: Ni siquiera el trabajo garantizaba salir de la pobreza. Derogar los aspectos lesivos de la reforma es imprescindible para la reactivación. Ha habido una crisis de demanda y oferta por un parón global. Ahora se va a reactivar la oferta. Pero si no acompañamos los ingresos, no se recuperará la crisis de demanda.

A todo esto, llega el nuevo ingreso mínimo vital.

JOSEP GONZÁLEZ: Es razonable. Tenemos un nivel de pobreza que ahora se ve agravado. No puede ser. Esta renta a mí me parece bien, como en su momento PIMEC dijo que el salario mínimo se tenía que subir. Esperamos que no tenga acceso todo el mundo, unas condiciones que ayuden a estimular a estas personas a encontrar trabajo… Yo no creo que por cobrar 400 euros uno se confíe. Pero tiene que servir como una ayuda para hacer formación la gente que está desocupada y tener más oportunidades.

JAVIER PACHECO: Es una buena noticia. Llega tarde porque a la entrada de la Covid, la iniciativa legislativa popular de CCOO y UGT de más de 700.000 firmas ha sido bloqueada por PP y Ciudadanos. Tenía que haber una medida con urgencia. Sabíamos que articular administrativamente una renta estructural dejaría meses a muchas personas sin ningún ingreso, que es lo que ha sucedido. Pero es la pata que le faltaba a la red de protección social de nuestro país: pensiones, desempleo, subsidios y una renta mínima vital que ha de fomentar la inclusión laboral.

No sin polémica, las personas sin papeles quedan fuera de la ayuda.

JOSEP GONZÁLEZ: Con el tema de los inmigrantes, tenemos tantos temas por solucionar…  Mucha gente no está regularizada. Este ingreso mínimo ya no llega para todos los que están legalizados… Debería haber una mejor regulación del flujo de migrantes. Una vez dentro, todas las políticas sociales que puedan ayudar a esta gente para que encuentren trabajo y se integren y coticen. De cara al futuro, deberían ser los contribuidores de pensiones de los que se jubilarán. El país tiene un problema de envejecimiento que se tiene que solucionar.

JAVIER PACHECO: El criterio de arraigo deja a las personas migrantes en un limbo. Durante tres años tienen la imposibilidad de habilitar un puesto de trabajo, vivienda y prestaciones sociales. La mayoría viene huyendo del hambre, guerra o cambio climático. Tenemos un problema de humanidad. Si les dejaran votar podrían cambiar bastante las iniciativas políticas. Una compañera de la Comisión Ejecutiva lleva 17 años en España y sigue sin derecho a voto. 17 años. Personas que están dirigiendo las instituciones del país no pueden votar. Es una anomalía democrática.

¿Qué debe incluir el Gobierno en un futuro plan de choque económico?

JOSEP GONZÁLEZ: El primer elemento sería los 140.000 millones que Europa parece que dejará a España. Debería ser el eje de un plan de choque para reactivar el país. Pero hay que invertirlos bien. Demasiada desconfianza tenemos por carreteras y AVEs que no entiende nadie. Los gobiernos deberían tener un grupo de expertos de reconocido valor, no político, sino en sus profesiones. Los gobiernos no deben entrar en ese orgullo de “ya sabemos hacerlo”. Porque ya sabemos que muchas veces no saben hacerlo. Los cuatro sectores a reactivar son industria, turismo, construcción y comercio. Y añadir actividad nueva de salud.

JAVIER PACHECO: El primer eje es la reactivación de la construcción. El segundo, infraestructuras y transportes. El tercero, hostelería, turismo, restauración y comercio. Y el cuarto, trabajos esenciales y atención a las personas. 650.000 trabajadores han perdido el empleo en Catalunya. Estamos incrementando miles de personas que no pueden esperar. El país necesita medidas con dotación presupuestaria que se salgan de la batalla preelectoral. Se tiene que hacer una visión global de dónde ponemos los recursos en una situación que ha cambiado radicalmente. El modelo productivo se está moviendo hacia el New Green Deal, la economía verde. La recuperación tiene que pensar ahí.

Inyectar liquidez cuesta dinero. ¿Habrá que subir los impuestos?

JOSEP GONZÁLEZ: No es momento de subir impuestos. Con la crisis que hay, lo tocada que ha quedado la gente, solo falta que subamos impuestos. Los partidos políticos siempre solucionan los problemas subiendo los impuestos. ¡Más impuestos! ¡Más gasto! No hilamos fino el gasto porque tenemos más recaudación. Esto lleva a un empobrecimiento de la clase baja y caída de la clase media. Hay que hacer presupuestos base cero. Revisión en profundidad y reducción de gasto: Si entráramos unos economistas, en media hora encontraríamos las partidas. Hay que ser valiente y no pensar en clave política, porque los que nos gobiernan están demasiado preocupados por las siguientes elecciones. Cuando tú tienes la responsabilidad en una empresa, tienes que hacer las cosas aunque sean impopulares. Subir impuestos es de gobiernos mediocres y que no saben cómo reducir gastos. Parece que no hay más ideas. También se tiene que revisar la fiscalidad de la pymes. Pagan más impuestos porcentualmente que las grandes empresas… No tiene sentido. Con las grandes que hagan lo que quieran, yo no represento a las grandes. Pero las pymes deben tener una fiscalidad que permita reinvertir ganancias en lugar de endeudarse. El Gobierno central, en esta pandemia, no ha hecho una inversión fuerte. La partida más grande es el tema del Instituto de Crédito Oficial. Y es dinero que dejan los bancos y que tendrán que devolver las empresas. Tendrá una carga con los ERTEs, con el coste social. Pero estos 140.000 millones tienen que servir para esto.

JAVIER PACHECO: ¡Claro! Evidentemente. Hace falta un incremento de ingresos públicos. En España podemos aumentar el músculo de financiación pública porque la política fiscal es infra-recaudatoria. Hay margen. Estamos recaudando un 7% menos que el resto de los países de la UE. Son 70.000 millones que estamos dejando. Se incorporan a los 140.000 de la UE y ya dispones de 210.000 millones para actuar de manera contundente, reactivar la inversión privada y la liquidez de las empresas. ¿Quién paga estos impuestos? Grandes empresas y multinacionales están pagando un 2,7% del impuesto de sociedades. Cuando tenemos a empresas pequeñitas que están pagando el 18%. Hay un desequilibrio total. Todos sabemos que ha habido una acumulación de capital y una descapitalización impositiva para las grandes fortunas. Hay que impulsar el cambio de modelo productivo, buscar las tasas de fiscalidad verde, impulsar la descarbonización. Que se diga que en nuestro país hay una fuerte presión fiscal cuando objetivamente miras alrededor de tu entorno y dices: “¡Bueno, pues ya me explicaréis! Un 7% menos de presión fiscal… ¡Los otros tienen que estar disparados!” Y ya no digo los países nórdicos, que estamos cerca de un 14% de diferencia de ellos. No, no, estoy hablando de la media de la UE. Los presupuestos tienen que incorporar una discusión del modelo fiscal. Si no, estaremos gobernando las miserias. Porque también tendremos algunos límites de la UE de déficit. Si incrementas la deuda, estás expuesto a que los mercados te acaben de nuevo crujiendo.

¿Se perderán salarios, condiciones laborales y derechos?

JOSEP GONZÁLEZ: Habrá un incremento del teletrabajo, menos reunionitis. Se deberá potenciar la formación porque el mundo va evolucionando y deberemos generar nuevas ocupaciones. Habrá una mayor sensibilidad por la sostenibilidad… Pero yo no sé ver que todo esto tenga influencia en los salarios. Más que a los salarios, puede afectar al número de trabajadores necesarios. Una de las medidas en la última crisis es mantener plantillas a cambio de reducir salarios. Y salvó muchos puestos de trabajo. Puede volver a pasar. Pero no creo que sea generalizado. El objetivo de todos es hacer lo necesario para que la empresa sobreviva. Si no sobrevive, todo el contrato social se va a pique, porque pasamos al paro y la empresa cierra puertas. Puede haber ciertas reducciones de plantilla, porque no sabemos si esta reactivación la sabremos hacer rápido. Hay empresas que, mantener la plantilla seis meses, no lo podrán aguantar. Porque si no tienen trabajo, ¿qué harán? Tendrán que soportar esta plantilla sin trabajar por obligación. Podría haber habido la tentación de reducir plantillas. Pero mantener la plantilla seis meses puede ser la ruina y el cierre. [Los ERTEs] se pueden convertir, claro, puede ser. Estimamos una intencionalidad del 42% de empresas de hacer EREs. El Ministerio de Trabajo ha de tener una visión flexible. Siempre intentando salvar la empresa. Porque si no salvamos la empresa, no salvamos los puestos de trabajo. Podemos ser rígidos todo lo que queramos, sí, sí. Pero a esa empresa nadie le dice que mañana no presente los libros al juzgado y diga: “Cierro la empresa”.

JAVIER PACHECO: Hay que cambiar el contrato social pero en sentido contrario. Esta crisis necesita articular un nuevo contrato social de equilibrio de rentas. No se puede seguir permitiendo que en crecimiento económico se siga agrandando la brecha social que supone la distribución de las rentas precarizando salario. En la crisis de 2008 se perdió en 10 años un 7,3% de salarios. Pero los salarios más bajos se devaluaron casi el 20%. Encima son las mujeres las que pagan el pato, porque son las afectadas por la situación más precaria de los salarios. No puede ser ese el contrato social. No puede caer de nuevo sobre las espaldas de la ciudadanía. El impulso de la demanda impulsa el crecimiento económico. No podemos caer de nuevo en el error de que la oferta necesite competitividad a la baja porque los recursos de las personas cada vez son más bajos. Nos pone fuera del marco de competitividad global de la economía. Y eso tiene que tener un impulso desde el incremento de los salarios. La negociación colectiva tiene que recuperar el valor que tenía antes de la reforma laboral. Es la que le da la fuerza para articular incrementos salariales. Ese es el camino para recuperar el contrato social. Si no somos capaces de impulsar los cambios normativos, cabe el riesgo de profundizar de nuevo en el sentido contrario del círculo virtuoso de la economía. Para eso estamos impulsando la presión en el diálogo social. Estamos recuperando el pulso con nuestro trabajadores y trabajadoras organizadas para que vaya cambiando la tendencia. Hay que exigir al Gobierno que cumpla con su programa.

¿Salir de la crisis requiere una buena relación sindical-patronal?

JOSEP GONZÁLEZ: Las relaciones son correctas, responsables, dentro de que cada uno defiende su parcela, como es normal. Esta crisis nos obligará aún más a un esfuerzo de consenso para el plan de choque, la reactivación, el paro, la pobreza… Nos obliga a todos a llegar a acuerdos mejor que nunca. Hay desavenencias a veces. Cada uno no tiene que abdicar de su punto de vista. Pero todos con una voluntad de encontrar soluciones. Tenemos mucho trabajo por hacer.

JAVIER PACHECO: Las dos patronales en Catalunya [Foment y PIMEC] alcanzaron un acuerdo para solventar su conflicto de representatividad. Se ha podido abrir un diálogo más fluido. La crisis obliga a tomar la iniciativa y encontrar el consenso. Más allá de intereses, hay una necesidad común: que la economía se reactive para que no queden fuera miles de empresas. Provocaría el desempleo de miles y miles de trabajadores. Confío que lo podamos articular con propuestas de un proceso de trabajo conjunto.