Autora: Marta Burgués, redactora de Cataluña Económica

La cuarta revolución industrial ya está aquí y, aunque se habla mucho de ella, una gran parte de las empresas todavía la están incorporando. El reto es ser competitivos en un mercado digital en continua transformación.

La revolución industrial ha supuesto un cambio de paradigma en la sociedad. De la primera, en 1784, con la máquina de vapor, y la segunda, de 1870, basada en la electricidad, llegamos a la tercera revolución industrial, de 1969, de producción automatizada, electrónica y TI, hasta alcanzar la actual, la 4.0, en la que la trasformación digital incide en todos los procesos productivos de la cadena de valor de la industria.

Según datos del informe “Mapa i anàlisi de la Indústria 4.0 a Catalunya”, elaborado a finales de 2017 por Acció (Agència per la Competitivitat de l’Empresa, de la Generalitat de Catalunya) se identifican 365 empresas pertenecientes a la oferta de productos y servicios de la Industria 4.0, que aportan una facturación agregada de 1.224 millones de euros. Esta facturación representa el 0,6% del total de PIB catalán, un valor relativamente bajo, debido a que este cambio se encuentra hoy en una fase incipiente.

Si bien se detecta un nivel elevado de sensibilización de las empresas catalanas hacia la necesidad de digitalizarse, la realidad es que todavía son pocas las que han iniciado este proceso y, en general, se trata de empresas grandes. Los principales motivos por los que dicen no avanzar es la falta de una visión clara de los beneficios que puede aportar, así como del retorno de la inversión. Por sectores, los que más han avanzado en el proceso de digitalización son los de automoción y las tecnologías médicas, así como los bienes de equipo.

La adaptación a la industria 4.0

La importancia de la Industria 4.0 radica en el salto cualitativo que debe hacerse en la organización y en el control de toda la cadena de valor. Así, los beneficios de este tipo de industria en las empresas, según el último estudio de Eurecat, Centro Tecnológico de Cataluña, son la flexibilidad y la personalización para la satisfacción de los requerimientos del cliente; la mejora de la eficiencia de los procesos y el ahorro de costes (producción flexible y dinámica); la mejora de la toma de decisiones y de la capacidad de respuesta; la reducción del tiempo de comercialización; la mejora de los productos/servicios (el producto como servicio) y la generación de nuevas líneas y modelos de negocio; y la mejora de las condiciones y seguridad laborales de los operarios (flexibilidad en la organización del trabajo).

Por ejemplo, la implementación de soluciones de la Industria 4.0 conlleva una mejora en el rendimiento de los procesos de entre un 6% y un 8%, y una reducción entre un 20% y un 40% de los costes relacionados con la baja calidad de los productos. Mientras que, en cuanto a las soluciones de mantenimiento predictivo, se estima que permiten disminuir el tiempo de inactividad total de la máquina entre un 30% y un 50%, y al mismo tiempo, aumentar la vida de las mismas entre un 20% y un 40%.

Para que esto sea posible, Acció desgrana cuáles son las principales herramientas tecnológicas a aplicar en esta nueva industria. “Las que tendrán mayor impacto serán la Internet de las Cosas y el Big Data, quizás, por la facilidad de implantación, así como la nube, que permitirá la interconexión global”. La implantación de tales tecnologías exigirá el desarrollo de Ia ciberseguridad, que sumado a los riesgos implícitos de estar conectados a la nube representa una de las barreras más importantes para muchas empresas. También es importante resaltar el impacto que pueden tener tecnologías como la fabricación aditiva y la realidad aumentada, esta última como display de la Industria 4.0.

Algo que ya tienen presente en Seat, donde creen que la fabricación aditiva va a cambiar completamente los actuales conceptos de la cadena de proveedores. “Nos permitirá trasladar a la línea de fabricación más y más capacidad de personalización y, por lo tanto, de valor. La realidad virtual también está mejorando a pasos agigantados y en breve podremos generar entornos virtuales de entrenamiento ad hoc”, comenta Francisco Requena, responsable de Innovación y Smart Factory de Seat.

La implantación de la robótica

Mientras que, entre estas tecnologías, la robótica es clave, puesto que, tal como predice la Federación Internacional de Robótica, de aquí a 2020 el número de robots industriales en España crecerá un 15%. “Las innovaciones que más rápidamente se están implantando a día de hoy son la robótica colaborativa, softwares de gestión que ayudan a mejorar la productividad de las fábricas”, apunta Albert Planas, director general de Advanced Factories.

Cada vez más, los robots y los humanos tendrán una relación más estrecha. “Nos apoyamos en la tecnología y la robótica colaborativa. Por un lado, a través de la robótica colaborativa desaparecerán los trabajos más pesados y rutinarios de las líneas de producción, y gracias a la tecnología, tendremos fábricas más eficientes y más productivas”, explica Albert Planas. Con ello, se diseñarán productos más competitivos con un alto valor tecnológico y con una mejorada experiencia de cliente que no hemos vivido hasta ahora. Los robots no lo pueden hacer todo, “pero sustituiremos las tareas más pesadas por tareas más tecnológicas. Los nuevos puestos de trabajo en las fábricas no serán para hacer tareas repetitivas, sino para generar puestos de más de valor añadido”.

¿Se implementa correctamente?

En 2017, Sisteplant puso en marcha una encuesta de autoevaluación con respecto a fabricación avanzada e Industria 4.0, en la que las empresas podían analizar su posición y su situación con respecto a los principales ejes de esta transformación. Entre sus conclusiones, vieron que los factores más característicos del paradigma industrial 4.0 (conocimiento tecnológico, fábrica digital y fábrica humana) son los menos considerados por los directivos, en favor de la agilidad, la robustez, el supply chain.

En sus diferentes encuentros con empresas, además, han podido constatar que la exploración hacia la Industria 4.0 se está efectuando a través de proyectos piloto, pero no de una estrategia transversal. “Se está cayendo en el error de considerar que la Industria 4.0 se sustenta únicamente en las Tecnologías de la Información, cuando lo primero que hay que hacer es diseñar una estrategia de negocio, optimizar los procesos industriales y, después, aplicar las tecnologías que nos permitan alcanzar esos fines. Los habilitadores tecnológicos deben ser un medio, y no un fin”, aclara Alfonso Ganzabal, director general de Sisteplant.

Los desafíos del sector

Actualmente, el mercado industrial está condicionado por 5 bases destacadas: una creciente customización o personalización, por ciclos de vida de producto cada vez más cortos, por una globalización creciente, una necesidad de sostenibilidad y eficiencia energética y de recursos, así como por un aumento de la edad de los operarios. Como respuesta a estos grandes retos, Eurocat vislumbra que la Industria 4.0 se posiciona como un instrumento para la empresa con el fin de dotarla del grado de competitividad requerida en cada caso.

En base a estas premisas, empresas como T-Systems, se esfuerzan para hacer frente a los principales desafíos. “No sólo deben actualizarse los procesos, los sistemas, las soluciones o los servicios. El principal reto al que nos enfrentamos para superar la industrialización 4.0 y alcanzar con éxito la futura industrialización 5.0 es transformarnos nosotros: las personas”, explica Eduard Contijoch, Industria 4.0 Business Development Manager de T-Systems Iberia. “Hay que transformarse para evolucionar, pues, en unos años, existirán funciones en el entorno laboral que ahora mismo no están creadas e incluso son inimaginables”.

Las asociaciones ven que el desconocimiento de esto por parte de las industrias todavía es algo latente. “Está claro que la cuarta revolución industrial representa un gran reto en la actualidad. Las empresas no están suficientemente concienciadas y hay cierto desconocimiento del gran cambio que conllevará”, puntualiza Joan Tristany, director de Amec (Asociación de Empresas Industriales Internacionalizadas). Según él, la digitalización afectará a fondo en las empresas, y no sólo está transformando el marketing y la gestión de la información y de los clientes. “Ante este escenario, hay que observar y hacer prospectiva de una forma muy integral, y las empresas deben ser conscientes de la relevancia que tendrá”.

Desde Seat creen que, en las tres primeras revoluciones industriales, la industria cambió la sociedad, mientras que, en este caso, la sociedad es la que está cambiando a la industria. “El gran reto está en transformar el personal que tenemos a esta nueva realidad, sin perder el valioso conocimiento que atesoran. Los empleados de Seat quieren adaptarse a esta nueva realidad y tenemos un talento potencial enorme”, apunta Francisco Requena.

Para Acció, es necesaria la adaptación de los profesionales a una nueva realidad. “Por eso hay que hacer énfasis, tanto en la formación universitaria como en la profesional, con la incorporación de nuevos perfiles profesionales, como por ejemplo matemáticos y data science”. Es importante romper la visión segmentada de la Industria 4.0 y buscar sinergias entre empresas de diferentes segmentos. Por otro lado, los retos también pasan por definir una estrategia industrial de país en torno al concepto de Industria 4.0, apoyar la internacionalización de las empresas y enfocar las actuaciones para lograr un impacto en la cuenta de resultados de las empresas.

Mientras que Eurocat incide en que los principales retos, entre otros, los marca la adaptación a las nuevas tecnologías que se integran en la Industria 4.0. Por ejemplo, es necesaria una buena gestión activa de los datos. “Sólo si se dispone de datos reales (y en tiempo real) de los procesos, así como de los productos o servicios ofrecidos al cliente, es posible llevar a cabo de forma efectiva la monitorización, el control y una toma de decisiones basada en el conocimiento”.

Acciones, ayudas y oportunidades

Para una mejor implantación de la cuarta revolución industrial son muchas las acciones que se están haciendo en Cataluña. En pocos meses, Barcelona ha sido sede de congresos internacionales, como el IoT Solutions World Congress y el Advanced Factories. En este último, la presidenta de la cámara de Comercio Alemana para España, Rosa García, comentó que Alemania es el país europeo que más ha apostado por la industria digital. El 65% de las empresas alemanas ya han implementado las tecnologías de la Industria 4.0, y se prevé generar 425.000 millones de euros.

Desde Acció ven muchas oportunidades de innovación, con el aumento de la trazabilidad y la estandarización de los procesos, customización en masa de los productos, mejora de los procesos de mantenimiento (predictivo y preventivo), relocalización de procesos industriales o reducción del coste energético. En cuanto a las oportunidades de internacionalización de la empresa catalana, Acció identifica algunos países de interés, especialmente los que se han enfrentado a un debilitamiento de su industrialización en los últimos años, pero que tienen el saber hacer y la mentalidad para reaccionar en el futuro.

En Amec ayudan a las empresas hacia la Industria 4.0 con diferentes acciones. Ahora han puesto en marcha el proyecto “Digitalización: Retos y Oportunidades”, que promoverá la transformación digital eficiente de las empresas de la asociación con una sesión sobre las oportunidades y riesgos de la digitalización, visitas a iniciativas empresariales que ya han hecho proyectos de transformación digital y el inicio en colaboración con Eureca del programa de Roadmaps de transformación digital de la industria con el incentivo del programa + pyme.

Un ejemplo de la implantación de la Industria 4.0 por parte de T-Systems es Virtual Ergonomics, una solución a través de la que se genera un avatar que se visualiza en una pantalla y con el que se ejemplifica cómo digitalizar a los trabajadores para poder realizar análisis ergonómicos de sus puestos de trabajo. “Gracias a las plataformas M2M y a tecnologías como el Big Data es posible estudiar y digitalizar los procesos de trabajo, evaluando de antemano la seguridad de las personas y su desempeño laboral”, explica su responsable. Este análisis previo es el que permite visualizar posibles problemas en un puesto y solucionarlos para que no interfieran en las funciones diarias de un empleado.

En Sisteplant han desarrollado un ecosistema, Human 4.0, para implantar de forma sincronizada la transformación tecnológica y digital de las plantas con el modelo organizativo en el que las personas juegan un papel fundamental. Algunas de sus características son una jerarquía plana que favorezca la agilidad, en la que se produzca una transferencia del poder de decisión; el equilibrio entre la polivalencia de las personas y su especialización, para impulsar la flexibilidad; o la eficiencia a través de equipos aumentados.