Dos empresas destacan dentro del textil en su apuesta por la concienciación medioambiental de la industria: Ecoalf y Jeanologia.

Texto de Beatriz García Calvo

Ser ecológicamente responsable está de moda. Y es precisamente la industria de la moda la segunda más contaminante del mundo, una de las áreas que empiezan a acaparar la atención de una gran parte de ciudadanos cada vez más concienciados por la necesidad de cuidar del planeta en el que vivimos.

Tras la preocupación por contar con energías más limpias, disponer de vehículos menos contaminantes y eliminar los residuos plásticos, cada vez más ciudadanos empiezan a interesarse por llevar a cabo un consumo responsable de las prendas que adquieren.

El sector de la moda ecológica trata de cuidar la sostenibilidad en todo el proceso de producción. No se trata solo de adquirir prendas confeccionadas con tejidos sostenibles, como el algodón. El proceso exige usar telas y materiales libres de productos químicos, que no contaminen el agua, el aire o el suelo, que reduzcan el uso de recursos naturales y eviten las emisiones en su fabricación. Además, se busca que cuenten con unas condiciones laborales y salariales justas y saludables para sus trabajadores y que apuestan por lo local.

Ecoalf, la empresa textil que limpia los océanos #BecausethereisnoplanetB

Ecoalf es la marca de moda sostenible más conocida y reconocida del sector en España. Su creador, Javier Goyeneche, decidió fundarla en 2009 tras ver el gasto indiscriminado de recursos que se generaban en el mundo de la moda, y tras darse cuenta del futuro que les esperaba a las nuevas generaciones, como la de su hijo recién nacido.

Javier Goyeneche dedicó dos años de investigación a tratar de encontrar materiales reciclados de calidad a partir de distintos residuos, como el polímero de poliéster, los neumáticos o los restos del café. A partir de ahí fabricaron su primer producto, una mochila, y abrieron su primera tienda en Madrid.

“En aquel momento nadie hablaba de temas como el del reciclaje del plástico. Las primeras dos semanas no entró nadie en la tienda que supiera lo que estaba comprando”, afirma sonriente Mónica Oliart, miembro del departamento de comunicación de la marca. Hoy cuentan con más de 300 tipos de tejidos reciclados y tiendas por toda la geografía española, incluida Barcelona. Su proceso de internalización ha comenzado por Berlín y muy pronto se extenderá a Amsterdam y París.

Su gran obra lleva por nombre “Upcycling the Oceans”, el “corazón y pulmón de la marca”, en palabras de Mónica Oliart. Un gran proyecto mundial para ayudar a eliminar los desechos plásticos marinos del fondo de los océanos gracias al apoyo voluntario de más de 3.000 pescadores. Desde 2015 el proyecto ha conseguido sacar más de 500 toneladas de basura del fondo del mar, ha reciclado más de 200 millones de botellas de plástico y ha acaparado la atención de numerosas televisiones mundiales.

Todo surgió cuando su fundador convenció a cuatro pescadores de Villajoyosa para que colocaran un contenedor en su barco en el que ir introduciendo la basura que se  quedaba atrapada en sus redes de pesca. Hace dos años el proyecto se replicó en cinco islas de Tailandia, tras la petición del gobierno tailandés, y el verano pasado la marca ya contó con toda una colección de hilo sacado de sus plásticos. El siguiente objetivo de la compañía es sacar basura del Mediterráneo, especialmente de las costas de Francia, Italia y Grecia, y “expandirlo en el futuro tanto como sea posible”, afirman desde su departamento de comunicación.

Para apoyar este proyecto, la marca tiene registrado un potente eslogan que refleja perfectamente su filosofía y que aparece en muchas de sus prendas: #BecausethereisnoplanetB. Una colección con la que aportan un 10% de los beneficios a su Fundación Ecoalf para expandir el proyecto “Upcycling the Oceans”. La empresa pública española Ecoembes presta su contribución al proyecto en materia de reciclado.

La compañía, además de haber recibido numerosos premios, es la primera empresa de la moda española en recibir el certificado B CORP, “que no reconoce a las mejores marcas del mundo sino a las mejores marcas para el mundo”, nos señalan desde la empresa.

A día de hoy reciben miles de peticiones de distintas marcas mundiales interesadas en colaborar para lanzar una gama de productos sostenibles, como Apple, Starbucks o Swatch “y cada vez son más las que nos llaman para colaborar”, aseguran.

“Hay muchas empresas a nivel mundial que lo están haciendo bien, y esperamos que cada vez seamos más, ya que el cambio lo hacemos todos, no solo uno”, afirman desde su departamento de comunicación. “Cada vez estamos más concienciados, y las nuevas generaciones están cada vez más informadas y formadas en estos temas y empiezan a exigir cosas que las generaciones anteriores no exigían, en parte por falta de conocimiento”, aseguran. “Cada vez hay más gente que quiere saber qué hay detrás de lo que compra, qué se ha hecho, quién lo ha hecho y cómo se ha hecho. En todas nuestras colecciones aparece por escrito la historia de la prenda para que se pueda entender cuál ha sido el proceso para darle vida”, afirma Mónica.

Sin embargo, desde la marca reconocen que el elevado coste de estas prendas sigue siendo la principal barrera para el consumidor. “Los precios siguen siendo elevados y sigue siendo la principal barrera para un consumo responsable, pero a día de hoy producir las prendas del modo en el que nosotros las producimos también tiene un coste elevado. Esperamos que el día de mañana cada vez haya más empresas involucradas y que lo podamos bajar”. “Hay que concienciar y educar con sentido, para dejar atrás la filosofía del usar-tirar, usar-tirar, usar-tirar”, aseguran.

Jeanologia, 25 años innovando en tecnologías textiles

Quizás menos conocida, pero con 25 años de apuesta por una industria textil sostenible a sus espaldas, se encuentra la empresa valenciana Jeanologia, que cuenta con su centro de desarrollo y producción láser en la capital condal.

Esta empresa dedicada a la búsqueda de tecnologías sostenibles en el acabado de los vaqueros, fundada en 1994 por José Vidal y Enrique Silla, cuenta con 250 trabajadores en 60 países y actualmente aporta la tecnología con la que están fabricados más del 35% de los 5.000 millones de jeans producidos cada año en el mundo. Con sus tecnologías láser, G2 ozono, eflow y H2 Zero (lavadoras inteligentes) consiguen ahorrar millones de metros cúbicos de agua al año, eliminar residuos y emisiones y aumentar la productividad.

Jeanologia trabaja codo con codo con los proveedores y con las marcas y cuenta con sede allí donde se encuentran los centros de producción textil de todo el mundo.

“Hace 25 años nadie hablaba de moda sostenible. Nuestro principal reto aparte de desarrollar y mejorar nuestra tecnología fue demostrar a los fabricantes que se podía conseguir el mismo efecto de autenticidad a través de la automatización y la eficiencia, y que las posibilidades creativas son incluso mayores”, comenta Carmen Silla, Marketing Manager en Jeanologia. “La industria textil supone un 20% de la contaminación mundial y las marcas se están poniendo las pilas ante la presión del consumidor”, añade. El siguiente reto de la empresa para 2025 es lograr la deshidratación y desintoxicación total de la industria del jean, es decir, cero gasto en agua, cero en tóxicos.

El premio Jaume I al Emprendedor otorgado en 2018 a su fundador, Enrique Silla, “fue un reconocimiento muy gratificante a 25 años de innovación y de esfuerzo por liderar la sostenibilidad”, asegura su Marketing Manager. “En la moda hay una esperanza de cambio total. Las empresas pueden ser un motor de transformación para crear un cambio positivo en el mundo y para demostrar que el planeta y las personas deben estar por encima de los resultados económicos”, añade.

Dos empresas españolas centradas en una industria de la moda diferente, dos esperanzas para el mundo, dos logros increíbles de innovación e investigación para aportar nuestro granito de arena a nuestro “único planeta A”.