“Aspiramos a una sociedad 100% recicladora, donde todos aquellos tipos de residuos que aún no se reciclan comiencen a hacerlo”

Por Marta Burgués

Como profesional de la consultoría y la acción ambiental, llegó a Ecoembes en marzo de 2016 con un amplio bagaje relacional y técnico con las administraciones, el sector empresarial y la sociedad civil. “Es un privilegio, en tres años de intenso trabajo, ver cómo crece sin parar la implicación y la innovación en la recogida selectiva y el reciclaje, y por parte de actores tan diversos”, comenta Jordi Pietx. Hablamos con el responsable de Ecoembes en Cataluña, la organización medioambiental que hace posible que los envases que las empresas ponen en el mercado, los ciudadanos separan y depositan en los contenedores, y los ayuntamientos recogen y seleccionan, se reciclen y conviertan finalmente en nuevas materias primas.

¿Quién ha avanzado más en temas de reciclaje: los ciudadanos, las empresas, las administraciones…?

El reciclaje es un trabajo conjunto, en el que, sin la participación y colaboración de las empresas, los ciudadanos y las administraciones públicas, no sería posible. No obstante, sin el compromiso de los ciudadanos, no podríamos conseguirlo. Ellos son quienes inician realmente el ciclo del reciclaje, al separar los residuos y depositarlos en los contenedores amarillo y azul. Esto es algo que se ha visto reflejado a nivel estatal y en todas las comunidades autónomas. De hecho, en 2018 cada catalán llenó el contenedor amarillo un 13,5% más que en 2017, lo que implica que separó 18,5 kg de envases, frente al 12,3% de media nacional. Además, la cantidad de envases de papel y cartón separados en el contenedor azul también experimentó un aumento considerable, al crecer un 19,1% respecto a 2017, hasta 24,9 kg separados por habitante.

¿Cuánto se recicla actualmente y cómo llevan a cabo el cálculo?

En 2018 se reciclaron 1.453.123 toneladas de envases a nivel estatal, lo que se traduce en una tasa de reciclaje de envases del 78,8% (cifra que está por encima del 65% exigido por la Unión Europea para 2025). Este porcentaje de reciclado se obtiene dividiendo las toneladas de envases que se reciclan (y que son reportadas por las administraciones locales como responsables de la recogida y clasificación de los residuos) y el total de toneladas de envases que las empresas ponen cada año en el mercado (y que tienen la obligación legal de declarar a Ecoembes), una información que nosotros también auditamos. Por materiales, los envases de plástico alcanzaron una tasa de reciclado del 75,8%, seis puntos más con respecto al año anterior; los envases metálicos, como las latas de refrescos o conservas, llegaron al 85,4%; mientras que los envases de papel y cartón llegaron al 80%.

¿El modelo de reciclaje que tenemos es mejorable? ¿Cuál sería el mejor modelo aplicable?

El sistema de reciclaje de envases que hay en España es el modelo con el que se reciclan el 95% de las toneladas de envases en la Unión Europea. Por supuesto, todo es mejorable, pero lo cierto es que día a día estamos demostrando que funciona, ya que es la mejor vía de alcanzar un modelo de economía circular real. De hecho, los residuos que gestionamos son los que más se reciclan a nivel estatal, a pesar de suponer una pequeña parte de lo que se genera. En el campo de actuación de Ecoembes, que son los envases domésticos, la gestión de este tipo de residuos en nuestro país ha experimentado una evolución muy positiva en los últimos años. En España ya se reciclan, como decía, el 78,8% de los envases domésticos, lo que nos convierte en el sexto país europeo en reciclado de envases. No obstante, en Ecoembes, seguimos trabajando para adaptarnos a las nuevas tendencias y los actuales hábitos de vida de los ciudadanos, lo que nos hace evolucionar hacia modelos de reciclaje innovadores. Es el caso de Reciclaje 5.0, un proyecto pionero, disruptivo y digital cuyo piloto se implantará en Cataluña a lo largo de este año. Una iniciativa que usa la tecnología para conectar al ciudadano, a través de su móvil, con el contenedor y así impulsar aún más el reciclaje, especialmente de las latas y las botellas, tanto dentro como fuera del hogar.

¿Tenemos una legislación adecuada?

A nuestro juicio, el caso de los envases que gestiona Ecoembes debería servir para que otros flujos de residuos se sumen a la senda del reciclaje. Me refiero a ese 60% de residuos generados en una ciudad que suponen la materia orgánica, las celulosas, etc. Residuos que se generan en grandes cantidades y para los que tiene que haber también una obligación de que se reciclen.

En concreto, ¿cuál es el peso de las empresas en materia de reciclado?

El papel de las empresas en nuestro trabajo diario es clave. Son ya 12.486 empresas las que se han unido a Ecoembes para garantizar el reciclaje de sus envases, cumpliendo con su responsabilidad ambiental. Las empresas son las que impulsan y financian el reciclaje de estos residuos a través del Punto Verde. Sin ir más lejos, en 2017, su aportación supuso 428 millones de euros. Unos fondos que posibilitan la instalación de cada vez más puntos de reciclaje, la mejora de la eficiencia del sistema de recogida, la renovación y modernización de las plantas de selección y tratamiento, la puesta en marcha de campañas de concienciación ciudadana, así como el impulso del I+D en materia de reciclaje. Además, no sólo hacen posible el reciclado, sino que van un paso más allá preocupándose por la prevención de residuos y tomando medidas, basadas en el eco-diseño, para que los envases sean más sostenibles y reduzcan su huella ambiental. En colaboración con Ecoembes, las empresas que ponen envases en el mercado estatal han hecho posible que sean un 18% más ligeros que hace dos décadas.

¿Cómo se les ayuda desde Ecoembes? ¿Y desde la administración, cómo colaboran?

Trabajamos muy estrechamente tanto con empresas como con las administraciones. Nuestro espíritu colaborativo nos ha llevado a poner en marcha diversas iniciativas en las que contamos con el apoyo de todos ellos. Un ejemplo es TheCircularLab, nuestro laboratorio de innovación en materia de economía circular, pionero en Europa. A través de este centro, colaboramos con el tejido emprendedor de toda España para sacar adelante proyectos que nos ayuden a todos a reciclar más y mejor. Un ejemplo nacido de este laboratorio es el lanzamiento de un nuevo material plástico biobasado (obtenido a partir de residuos vegetales en lugar de petróleo), compostable, reciclable y biodegradable en el entorno marino. En cuanto a las administraciones, nuestra colaboración se centra en mejorar la eficiencia del proceso de recogida y selección de residuos en España, apoyándonos en la tecnología. En este sentido, hemos puesto en marcha numerosos proyectos, como es el caso de “Reciclaje 5.0”, una iniciativa con la que buscamos conectar al ciudadano con el contenedor, a través de su móvil, para movilizarle a reciclar más y mejor.

Junto a la Agència de Residus de Catalunya y otras organizaciones hemos puesto en marcha la plataforma www.residusmunicipals.cat que agrupa más de 50 buenas prácticas de gestión de residuos municipales, algunas de las cuales desarrolladas en proyectos piloto de innovación con las entidades locales. El objetivo es que los municipios consigan sus objetivos de reciclaje en los próximos años. El pasado marzo, además, colaboramos por tercer año consecutivo en el congreso Waste in Progress sobre innovación en la gestión de residuos municipales, en el que ya han asistido más de 2.000 técnicos y responsables, y 24 ciudades y territorios de todo el mundo han mostrado sus innovaciones.

La ONU acuerda reducir los plásticos de un solo uso para el 2030. ¿Esta medida acelera la transición hacia una economía circular? ¿Es suficiente?

Valoramos positivamente este acuerdo pues desde Ecoembes apoyamos todas las iniciativas que trabajen en aras de la protección medioambiental. Es un paso necesario para avanzar en el cuidado y respeto por el medio ambiente. Efectivamente, Naciones Unidas, con estos acuerdos, continúa impulsando el cambio desde modelos lineales hacia modelos de economía circular que tan necesarios son en la actualidad. Reconoce que una economía global más circular, en la que los bienes pueden reutilizarse o destinarse para otros fines, puede contribuir significativamente al consumo y la producción sostenibles. Sin embargo, creemos que todavía necesitamos seguir trabajando en esta línea y no solo actuar sobre los plásticos de un solo uso, sino que se deben seguir definiendo las líneas para todos los tipos de residuos, de forma que alcancemos una sociedad 100% recicladora.

150 empresas se han comprometido a reducir su uso de plástico como parte de la campaña, entre las que se encuentran compañías multinacionales que producen o utilizan el 20% de todos los envases de plástico a nivel mundial. ¿Cree que este acuerdo es suficiente o solo una campaña?

Como comentaba, cualquier iniciativa que trabaje en pro de la protección medioambiental es más que bienvenida por nuestra parte, sea cual sea el origen de dicha medida. No se trata de una campaña, es una realidad. Sabemos que aún queda mucho por hacer, pero precisamente desde Ecoembes trabajamos estrechamente con las empresas para ayudarles en sus objetivos de generación y producción responsable. Me gustaría destacar que llevan trabajando más de 20 años en materia de prevención y reducción. Cuando la sociedad desconocía el término ecodiseño, las empresas ya llevaban años implantando medidas de mejora y eficiencia en sus envases, mucho antes de que existiese una regulación concreta. Esto ha permitido que se hayan ahorrado más de 525.300 toneladas de materias primas en la fabricación de envases.

¿Cómo contribuye y podrá contribuir la tecnología y la innovación al mejoramiento del reciclaje?

Sin duda, la innovación juega un papel primordial, ya que es uno de los pilares en los que se asienta la economía circular. Tanto la tecnología como la innovación permiten mejorar el servicio y hacer más eficiente el proceso de recogida de residuos. En este sentido destacan soluciones como el uso de contenedores inteligentes o camiones sonorizados detectores de llenado y, especialmente nuestra plataforma Smartwaste, desarrollada en TheCircularLab. Esta plataforma centraliza los datos de gestión de residuos municipales obtenidos desde distintas fuentes como sensores, redes sociales, encuestas, censos y satélites. Además, gracias a tecnologías de Big Data, esta información bruta se convierte en conocimiento para los ayuntamientos, que la utilizan para una mejor planificación a la hora de, por ejemplo, establecer rutas de recogida, mejorar la dotación de contenedores por área de población o adaptarse al incremento o disminución de los residuos, en función de diversos parámetros, como la época del año o la composición demográfica de la zona, entre otros. Asimismo, las tecnologías inteligentes se utilizan para fomentar la transparencia en todo el proceso, permitiendo tener una mayor trazabilidad del envase desde que se deposita en el contenedor hasta que llega al reciclador. En Ecoembes estamos seguros de que esta aplicación, sumada al ya nombrado Reciclaje 5.0, va a marcar un antes y después en la gestión de residuos. En lo referente al ecodiseño, es un concepto de producción que busca crear envases más sostenibles y con menor impacto en nuestro entorno. Algo que se logra, ya sea reduciendo la materia prima y la energía utilizadas en el proceso, como generando menos residuos o utilizando materiales reciclados para su fabricación. Como ejemplo tenemos la reducción de los gramajes de los envases utilizados por las empresas o nuestro innovador material plástico biobasado y biodegradable que se puede usar en la fabricación de envases como botellas o bandejas para alimentación y bebidas.

Háblenos del laboratorio de innovación de Ecoembes, TheCircularLab. ¿Cómo surgió esta iniciativa y en qué consiste?

TheCircularLab, ubicado en La Rioja, es el primer centro de innovación sobre economía circular que existe en Europa, al que vamos a destinar una inversión de 10 millones de euros hasta 2020. Ha sido creado por Ecoembes para estudiar las mejores prácticas de innovación en el ámbito de los envases y su posterior reciclado. TheCircularLab se basa en cuatro áreas de innovación: el envase del futuro, la concienciación ciudadana, la gestión inteligente de residuos (Smartwaste) y el emprendimiento. Desde su inauguración en 2017, se han puesto en marcha más de 100 proyectos, 55 estudiantes han participado en los labs de talento joven, 20 startups (de entre más de 150) han formado parte de los programas de aceleración, se han generado 40 puestos de trabajo y, actualmente, más de 200 instituciones, empresas y organizaciones forman parte de su ecosistema.

¿Qué principales retos se proponen en Ecoembes?

Principalmente, seguiremos impulsando nuestra labor para alcanzar cuanto antes una sociedad 100% recicladora. Un objetivo que nos obliga a seguir apoyando a un modelo que tiene mucho que ver con un ejercicio de colaboración y corresponsabilidad que ya ha tejido una importante red de hogares recicladores en nuestro país. Un compromiso que se tiene que extender obligatoriamente a otros residuos municipales que hasta el momento no están actuando como deberían. En Ecoembes, además, no somos solo reciclaje. Somos medioambiente. Por eso, seguiremos contribuyendo a fomentar la educación como motor que impulse la sostenibilidad. Creemos que la educación ambiental es la herramienta que permite a los niños aprender a amar el planeta. Desde el punto de vista de las Administraciones Públicas, seguiremos ayudando a los ayuntamientos en su compromiso con la innovación para seguir facilitando la tarea del reciclaje a los ciudadanos sin olvidarnos del papel de las empresas. Sobre todo, en materia de ecodiseño incorporando en la producción materiales cada vez más sostenibles.

A nivel global, ¿cree usted que estamos aún a tiempo de revertir el cambio?

Como decía, aspiramos a una sociedad 100% recicladora, es decir, donde todos aquellos tipos de residuos que aún no se reciclan comiencen a hacerlo. En el caso de los envases domésticos, que suponen el 8% de esos mismos residuos municipales, estamos cumpliendo objetivos, ya que según nuestros cálculos para 2020 superaremos ampliamente el 80%, diez puntos más de lo que exige la Unión Europea para 2030. Podríamos decir incluso que vamos por delante de las Directivas de Residuos aprobadas recientemente y caminamos completamente en línea con la ruta marcada por Naciones Unidas para 2030. Además, aunque a nivel global sabemos que queda trabajo por hacer, en Cataluña y el conjunto de España estamos aportando nuestro granito de arena, ya que los datos, una vez más, nos dicen que vamos por el buen camino y que somos eficientes en términos de resultados y coste.