Nos sentimos orgullosos de generar riqueza

Entrevista realizada por Gabriel Izard a Bernat Morales es Director de relaciones externas de Mercadona en Cataluña

GI: ¿Cómo definiría el modelo de negocio de Mercadona?

BM: Intentamos que esté muy bien definido, basado en la calidad total. Tiene como objetivo satisfacer los 5 componentes de toda empresa: clientes (a los que nosotros llamamos jefes), trabajadores, proveedores, sociedad y también el capital. Para nosotros son igual de importantes, y en ese orden. Entendemos que el capital estará satisfecho solo si los cuatro anteriores componentes están satisfechos.

GI: Iniciaron su camino en Cataluña en 1993 con la apertura del primer supermercado en la ciudad de Lleida. ¿Qué diferentes etapas distinguiría hasta llegar al Mercadona de hoy?

BM: La expansión en todo el territorio se ha hecho a partir de lo que llamamos mancha de aceite. Nacimos en la comunidad valenciana y nos fuimos extendiendo por las comarcas limítrofes. ¿Por qué mancha de aceite? Porque nuestra vocación es ser del territorio en el que estamos: en Cataluña, ser catalanes; en el País Vasco, ser vascos; en Andalucía, ser andaluces; en Galicia, ser gallegos. A partir del 93, en Lleida, fuimos creciendo con mucha ilusión y esfuerzo hasta llegar a la cifra actual de 259 supermercados de proximidad que tenemos en Cataluña.

Nuestro proyecto no es abrir supermercados, sino la creación de riqueza. Es un proyecto muy transversal en todo el tejido agro-industrial, en este caso de Cataluña. Nuestra evolución pasa por la incorporación de personas que se van formando y que se van promocionando. Así, los que se incorporaron en la empresa hace unos años como personal base son hoy los directivos que estamos llevando a cabo la gestión de Mercadona en Cataluña.

GI: ¿Cómo llega a tener Mercadona en Cataluña 13.000 empleados y 259 tiendas? ¿Qué ha supuesto a nivel de inversión?

BM: Somos la segunda empresa en términos de ocupación en la comunidad. Ofrecemos sueldos por encima de la media del sector y trabajamos por la equidad y no discriminación en la contratación, con clara determinación en el fomento de oportunidades de promoción de los empleados. En Cataluña hemos estado haciendo inversiones muy importantes durante todo este tiempo. En los años de crisis esta inversión nos ha permitido incrementar considerablemente la plantilla. En los últimos seis años, Mercadona ha incorporado 3.600 nuevos trabajadores y ha invertido 730 millones de euros en Cataluña.

GI: En la actual propuesta de la marca está reformar todas las tiendas con el horizonte puesto en 2023. ¿Por qué estos cambios?

BM: Tenemos que partir de la base de que en Mercadona lo más estable es el cambio. Durante los últimos 10 años nos hemos estado reinventando constantemente para adaptarnos a las nuevas tendencias de consumo y las necesidades de nuestros clientes y de la sociedad en general. Las próximas inversiones en Cataluña van a estar centradas en adaptar la compañía a este nuevo modelo de tienda que supone un gran esfuerzo para satisfacer al cliente, el jefe. Todas las nuevas tiendas y las viejas reformadas ofrecen mucha mayor comodidad en el momento de la compra y potencian los productos frescos con el concepto “frescos global” que consiste en potenciar los productos frescos con una oferta amplia, incorporando esfuerzos en la proximidad y la frescura. Hay también un aspecto de responsabilidad social muy importante en lo que se refiere al ahorro energético: incorporamos un ahorro energético del 40% respecto a una tienda convencional.

Creciendo con mucha ilusión y esfuerzo, hemos llegado a la cifra actual de los 259 supermercados de proximidad que tenemos en Cataluña.”

GI: Mercadona cuenta en España con 84.000 trabajadores y factura 22.915 millones de euros (son cifras de 2017). ¿Qué posición tiene en Cataluña?

BM: Nuestro modelo implica la prosperidad compartida, de eso es de lo que más orgullosos nos sentimos, de generar riqueza en el entorno. Por ejemplo, las compras a proveedores catalanes en 2017 fueron de 3.361 millones de euros. Si nos referimos a los puestos de trabajo directos e indirectos que nuestro modelo proporciona en Cataluña, son 53.000 empleos. La empresa se está enfocando a lo que hoy se denomina “capitalismo consciente”: de la misma manera que las personas no nacemos exclusivamente para respirar, las empresas no nacen exclusivamente para ganar dinero, aunque respirar y ganar dinero son imprescindibles para sobrevivir. Siguiendo al autor Raj Sisodia, la empresa sostenible es la que crea valor para todos los participantes (stakeholders), incluyendo clientes, trabajadores, proveedores, inversores, sociedad y naturaleza.

GI: La relación con el cliente pide esfuerzo de adaptación. Sabemos, por ejemplo, que en Portugal el esfuerzo será muy grande y que más del 40 por ciento de los productos de Mercadona serán diferentes en ese país. ¿Tiene alguna particularidad especial en Cataluña?

BM: Mercadona incorpora en su surtido los productos que localmente están más valorados por los clientes. Incluso en algunas zonas de Cataluña hay productos que en otras zonas de la comunidad no hay. La diversidad de necesidades y costumbres en distintas comarcas nos pide el esfuerzo de adaptación a cada una de ellas. Ello ocurre en toda la compañía, y en Portugal, como es natural, ocurrirá en mayor medida. Partimos pues de un surtido base sobre el que se incorporan esas adaptaciones.

GI: ¿Qué artículos incorporan para hacer la vida más saludable? ¿Cuántas novedades tiene el surtido al año, aproximadamente?

BM: La inquietud para adaptarse a las necesidades existentes y nuevas es constante y en los últimos años nos sirve mucho una nueva herramienta: nuestros centros de co-innovación. En ellos nuestros clientes de cualquier territorio en los que estamos presentes nos indican en qué productos consideran que debemos mejorar, qué productos echan de menos. Con ello podemos agregar novedades como las 290 que hemos incorporado en nuestro surtido en 2017. Por ejemplo, hace muchos años que disponemos de productos para celíacos e intolerancias. Actualmente tenemos 1.200 referencias aptas para celíacos y unas 800 para intolerantes a lactosa.

GI: ¿Qué actividades de Mercadona destacaría de cara a la sostenibilidad?

BM: Como empresa queremos ser responsables socialmente, cualquier iniciativa tiene como premisa la responsabilidad social. En temas de sostenibilidad, por ejemplo, el 40% del ahorro energético en las nuevas tiendas que ya he mencionado; o la incorporación en 2017 de 40 camiones (4 millones de inversión) propulsados por Gas Natural Licuado (GNL) en Cataluña, Madrid y Valencia, sustituyendo a los viejos. También se dan iniciativas como la carga nocturna silenciosa que incorpora elementos de sostenibilidad y medio ambiente; o el pool de envases que utilizamos para los productos frescos, que implica un ahorro considerable en consumo de cartón, madera y plásticos, la tendencia hacia productos a granel. Hemos pasado del 100% envasado a un enfoque progresivo hacia el granel, y la tendencia es el no derroche para reducir envases. Todo ello es posible siempre que se cumpla por encima de todo la seguridad alimentaria, que en ningún caso puede ponerse en riesgo.

Durante los últimos 10 años nos hemos estado reinventando constantemente para adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes.”

Nuestras nuevas tiendas potencian los productos frescos e incorporan un ahorro energético del 40% respecto a una tienda convencional.”

GI: ¿Cómo ve el tema de los horarios comerciales en Cataluña y el resto del Estado?

BM: Como en todas las cosas que nos toca hacer como empresa, nuestra obligación es adaptarnos a los usos y costumbres que nuestro cliente nos exija. No obstante, existe una paradoja que tenemos que ser capaces de resolver: el comercio online dispone de 364 días por 24 horas y el comercio offline, no. Conviene señalar que no estamos a favor de la libertad absoluta de horarios.

GI: El comercio electrónico es una gran apuesta de futuro. Las inversiones de Mercadona son enormes y las preocupaciones en cómo hacerlo bien, también. ¿Cómo ve el e-commerce de Mercadona en unos 5 años?

BM: Mercadona siempre ha intentado estar recogiendo las nuevas tendencias. En 2001 fuimos pioneros en el sector con un proyecto online que tiene incluso la posibilidad de compra para discapacitados visuales; de hecho, es la que tenemos hoy funcionando y está muy obsoleta. Estamos trabajando en un proyecto al estilo de las start-ups que se iniciará en Valencia en el transcurso de este año y que tiene como objetivo mejorar lo que hasta hoy estamos ofreciendo a los clientes en el tema de la compra online. De hecho, se han invertido 12 millones de euros en una nave de 13.000 metros cuadrados en Vara de Quart, que serán como el laboratorio para poner en marcha este tema.

GI: Las inversiones en las plataformas logísticas son primordiales para el crecimiento de tiendas y ventas. ¿Queda algo por hacer?

BM: Siempre queda algo por hacer. Mercadona ha mantenido inversiones muy importantes en logística que nos han permitido mejorar mucho los procesos, tanto para los clientes como para los trabajadores. La eliminación de esfuerzos que hacen los trabajadores en la manipulación de los productos es un ejemplo. En Cataluña, concretamente, las inversiones en el nuevo bloque logístico de Abrera alcanzan los 300 millones de euros.

Estamos trabajando en un proyecto al estilo de las start-ups que tiene como objetivo mejorar la compra online de nuestros productos.”

GI: ¿Cómo se gestiona la relación con los proveedores exclusivos de Mercadona? ¿No existe un aumento de riesgo en el caso de quiebra?

BM: La mayoría de nuestros inter-proveedores no son exclusivos. No obstante, algunos sí que trabajan en un gran porcentaje para Mercadona. Debe tenerse en cuenta que el proveedor es uno de nuestros pilares fundamentales y al igual que los trabajadores y los clientes nos gusta estar en el mismo lado de la mesa, y no que cada uno esté enfrente del otro. Entendemos que las relaciones comerciales siempre tienen que tener como objetivo el “ganar-ganar”. Si no se hace el “ganar–ganar”, no hay trato. Todo ello minimiza mucho las consecuencias de riesgo.

GI: Hay diversos estudios que coinciden en señalar que los consumidores valoran mejor a las empresas que son responsables. ¿Cuáles son las políticas que están llevando a cabo en dicho ámbito?

BM: Nos esforzamos en ser transversales socialmente. Podemos remarcar que centramos nuestros esfuerzos en la mejora del comercio en las ciudades en las que nos encontramos y de ayudar muy activamente a aquellas organizaciones sociales que tienen como objetivo dar respuesta a las personas que se encuentran en situación de riesgo de exclusión social. En este sentido, trabajamos activamente con comedores sociales, bancos de alimentos, Cáritas, Cruz Roja, etc. En 2017, en Catalunya hemos donado 1.600 toneladas de alimentos a este tipo de organizaciones, colaborando con más de 30 comedores sociales.

GI: Y ya para finalizar, ¿qué nos puede avanzar de las previsiones de futuro de la compañía?

BM: Como dice nuestro presidente Juan Roig, si cada uno de nosotros nos esforzamos en satisfacer y sorprender a nuestros jefes, los resultados llegan. Este es nuestro principal reto para 2018: seguir construyendo un modelo de empresa diferenciado para continuar avanzando por el camino trazado, y donde no exista, lo crearemos. Un modelo en el que el crecimiento compartido haga de Mercadona una empresa de la que la gente se sienta orgullosa.