100% tecnológicos y adelantados a su tiempo, nos cuentan las ventajas e inconvenientes de esta forma de trabajo.

Texto de Marta Burgués

El teletrabajo en casa ha llegado por sorpresa para la gran parte de la población. Aunque muchas empresas ya habían contemplado esta opción antes del coronavirus, eran pocos los que hacían uso de ella. Entre estos, cinco empresarios que ya hace años que trabajan virtualmente. Han levantado empresas y han visto como sus proyectos crecían, casi siempre a distancia.

Lluís Soler

El fundador y CEO de la consultora online de software SoftDoit, Lluís Soler Gomis, empezó a teletrabajar desde casa por obligación. “Cuando cerré mi antigua empresa debido a la crisis de 2008, tuve que empezar desde cero la nueva aventura que es hoy en día SoftDoit, y lo hice yo sólo desde casa, y con tres hijos”. A esta aventura se unió su socio Eduardo Salado, ubicado en Cantabria. Por ello, y debido a la distancia física siempre han estado a la última a nivel tecnológico para hacer la comunicación mucho más fluida y sobre todo productiva.

Desde su experiencia, Lluís explica que ve más ventajas que inconvenientes en el teletrabajo. “Si se tiene claro qué, cuándo y cómo hacer las tareas, hay más ventajas”. Para el trabajador, las resume en: flexibilidad; conciliación laboral; menor estrés; que económicamente es más interesante ya que en muchos casos no es necesario adquirir un coche o el bono mensual del transporte; y que también se es más productivo. Mientras que para la empresa, el CEO de SoftDoit explica que ésta ahorra los metros cuadrados del local y sus gastos asociados.

Pero también hay inconvenientes a la hora de adoptar el teletrabajo. Para Soler, el más importante es la ausencia de roce diario con los compañeros. “Si no se combina con videollamadas, zonas de chats, etc., se acaba llevando a cabo una relación más impersonal.

Los consejos del CEO de SoftDoit para todos aquellos que empiezan ahora a teletrabajar es ser conscientes y responsables. “Lo primero son las rutinas, que no se deben perder nunca. Ducharse y cambiarse es básico. Tener un espacio destinado para trabajar con un buen equipo informático. Más que nunca, cada uno debe saber cuáles son sus OKR, lo que vendría a ser sus objetivos, y estos deben de ser medibles preferentemente a corto plazo”.

Mónica Mendoza

Desde el boom de las .com y la primera irrupción de internet hasta ahora ha llovido mucho. Pero para Mónica Mendoza, consultora y formadora de ventas de Energivity Consulting, supuso descubrir un mundo tecnológico y el teletrabajo. Y desde entonces ya han pasado 17 años.

Empezó a trabajar en noticias.com, infojobs.net, softonic.com, etc., startups online en las que era normal “no ver las habituales jerarquías de empresa, se adoptaba el teletrabajo y el trabajo por objetivos y no por horas”, afirma. “En ese sentido íbamos por delante de la mayoría de empresas en España”.

Mónica destaca en esta forma de trabajar un ahorro considerable en desplazamientos, especialmente en las grandes ciudades como Barcelona y Madrid. Recuerda que, en el pasado, para llegar a su trabajo físico tenía que 1) caminar 20 minutos hasta la estación, 2) esperar 15 minutos el tren, 3) más 55 minutos en el viaje, 4) con transbordo en la línea de metro, 5) más 15 minutos en el trayecto, y 6) otros 10 minutos hasta el trabajo. “Cuando llegaba a la oficina ya estaba cansada, ¡y aun no había empezado mi jornada laboral!”.

Eso sí, el teletrabajo exige autodisciplina, que para ella significa también no distraerse con las labores domésticas. “Si además tienes una pareja que trabaja fuera y te dice ‘ya que estás en casa, hazlo tú, eso puede generar conflictos”. Y por su experiencia, trabajar en casa no significa cargar con todo.

En cuanto a la soledad que supone pasar muchas horas en casa, Mónica apunta: “Hay gente acostumbrada a trabajar con otras personas y no les gusta el teletrabajo básicamente porque se sienten solos. Pero si haces uso de las videoconferencias, te puedes sentir muy acompañado”.

Tomás Santoro

De pequeño Tomás Santoro, CEO de SumaCRM e ingeniero informático, soñaba en trabajar desde la playa para así poder hacer surf todos los días. No era una utopía. “SumaCRM nació con el objetivo de que cada uno de nosotros pudiera trabajar desde donde quisiera”.

Durante el primer año de la empresa lo hicieron desde la oficina, pero poniendo los procesos para poder hacerlo desde casa cuando quisieran. “Al año, al ver que los procesos funcionaban bien, ya decidimos hacer teletrabajo”. Desde hace ya varios años trabaja desde Tarifa donde practica kitesurf y dirige el equipo de Madrid, ofreciendo flexibilidad de movimiento.

Santoro reconoce que sus inicios con el teletrabajo no fueron fáciles. “La vida profesional tira mucho más que la vida personal, y en mi caso, haciendo teletrabajo, he mezclado las dos mucho y he acabado haciendo las dos cosas mal…, hasta que he descubierto cómo hacer teletrabajo bien”. E incide que una vez que se hace bien, lo bueno es que se dispone de más tiempo. “Además, puedes decidir trabajar desde donde quieras, en mi caso, desde la playa para poder practicar surf todos los días”.

Para hacerlo bien, el CEO de SumaCRM tiene claro que se debe trabajar en un cuarto aislado, entre cuatro paredes, y antes de empezar, ducharse. “Lo primero que piensas cuando empiezas a teletrabajar es dormir un poco más, y poder hacer recados domésticos en el momento que quieras, pero eso no es bueno, porque baja mucho tu productividad”.

Por otra parte, escoger las herramientas adecuadas es muy importante, sobre todo de archivo y documentación. “En teletrabajo te ves menos con los colaboradores, por lo que toda la información relacionada con clientes y proyectos debe quedar documentada en un lugar común de la empresa”.

Isaac Bosch

El CEO de eComm360, Isaac Bosch, empezó a poner en práctica el teletrabajo hace unos seis años, y desde hace dos todos los miembros del equipo son teletrabajadores. Pero no del todo: muchos pueden hacerlo in situ hasta dos días a la semana en alguna de las oficinas. Él, en concreto, no trabaja desde casa de forma permanente, sino como cierta rutina “higiénica”. “En las oficinas hay muchas interrupciones, como acabar haciendo un café o una reunión, y es difícil centrarte en lo importante”. Isaac teletrabaja como una rutina que le permite concentrarse y también para hacer tareas organizativas.

Su experiencia con este método de trabajo es muy positiva. Si bien señala como inconveniente la necesidad de autocontrol permanente. “Si no eres disciplinado acabas haciendo cosas de casa o, al contrario, trabajando más horas de las habituales”. Bosch aconseja, primero, organizar un espacio de trabajo donde estar cómodo. “Son pequeñas cosas las que hacen que la parte mental esté más dispuesta”. Y para él, las rutinas, en casa como en la oficina, son básicas. “El ejercicio, vestirse y crear tus momentos de descanso y un estado mental propenso para el trabajo”.

Estel Mallorquí

Estel Mallorquí, socia y fundadora de Biwel, dedicada al bienestar de las empresas, ha combinado teletrabajo con la modalidad presencial. “Desde que creamos Biwel, hace ocho años, empecé trabajando desde casa, luego pasé a un coworking y después a un despacho. Pero siempre he teletrabajado. Si tengo algún problema personal, por ejemplo, me quedo en casa y me coordino con mi equipo mediante teléfono, mail o videoconferencia”.

Estel dice poder conciliar así la vida personal y profesional mucho mejor. Si bien reconoce inconvenientes. Por ejemplo, que el aislamiento puede ir en detrimento de la creación de un equipo bien unido. O que no se puede trabajar con el mismo detalle en algunos proyectos complejos o que requieren una toma de decisión rápida. “Si teletrabajas, esto implica invertir mucho tiempo o demorar la toma de decisión”.

Para no perder productividad desde casa, Estel sigue invariablemente una fórmula, su plantilla horaria, familiar y personal, para poder seguir una rutina y no agobiarse. Y lo sintetiza con unos ejemplos de su planteamiento diario: realizar ejercicio físico, ejercitarse en la cocina, encontrar momentos para la meditación, mantener una comunicación fluida con el equipo… Y concluye: “Desde casa, activar nuevos canales, como Telegram, para llegar a todo el mundo”.