Innumerables iniciativas e innovaciones tecnológicas prometen grandes cambios este año. Y, como reveló la pandemia, estar preparados para lo inesperado es fundamental.

Texto de Andreu Vilamitjana, director general de Cisco España

El pasado año, el mundo se digitalizó a pasos de gigante. Durante los primeros meses de la pandemia, más de 100 países adoptaron planes de confinamiento, trasladando el trabajo y los servicios al mundo digital. 1.500 millones de estudiantes de 188 países (el 70% del total) pasaron a la enseñanza en remoto. Y las redes de Internet aumentaron su tráfico entre el 20 y el 40%. Como respuesta, tres de cada cuatro organizaciones consultadas por Cisco aceleraron sus planes de digitalización. De estrategias que iban a ejecutarse entre uno y tres años pasaron a días o incluso semanas. Esto sucedió también en la atención sanitaria, la educación, la judicatura y otros servicios públicos.

Al mirar 2021, comprobamos que las tendencias que podríamos haber proyectado para 2024 se vislumbran ahora en el horizonte cercano. Y se requieren infraestructuras altamente resistentes y escalables, capaz de garantizar la seguridad, flexibilidad y agilidad necesarias para que las organizaciones reaccionen con éxito ante cualquier reto u oportunidad. Teniendo en cuenta estos cambios, consideramos que hay seis tendencias tecnológicas clave que definirán el presente de la transformación digital.

5G y Wi-Fi 6, superando la brecha digital. Durante el confinamiento, la mitad de la población mundial pudo mantener la continuidad de la educación, la atención sanitaria y al trabajo en remoto. Pero la otra mitad, no. Cerca de 3.700 millones de personas (la mitad de la población mundial) no tienen acceso a Internet. 5G y Wi-Fi 6 mejoran la velocidad y la latencia, llegando a zonas con escasa cobertura de fibra como las comunidades rurales. La telemedicina, la fabricación y la teleenseñanza también se beneficiarán de la próxima generación de tecnología inalámbrica, que impulsará el crecimiento, la innovación y las oportunidades para millones de personas. Mejorar la conectividad no sólo es un derecho, sino que también es un deber y tiene un efecto directo sobre el crecimiento económico. Según PwC, llevar Internet a los que actualmente están desconectados añadiría 6,7 billones de dólares a la economía global y sacaría a otros 500 millones de personas de la pobreza. En España, no podemos olvidarnos de los retos de la España vaciada, pero tampoco de los desempleados y las personas en riesgo de exclusión social digital.

Auge de los sensores. Inteligencia artificial, tecnologías de red avanzadas y wireless de próxima generación impulsarán la nueva ola del internet de las cosas. Al combinar conectividad y analítica con sensores más inteligentes y económicos, interactuaremos con los objetos en múltiples ámbitos: monitorización de salud, rendimiento deportivo y sensores de fatiga en profesiones peligrosas. En la oficina, contribuirán a lograr un entorno más saludable. Wifi, tecnologías de localización y plataformas de colaboración como Webex identificarán los espacios infrautilizados o superpoblados, monitorizando también la temperatura ambiente, la humedad, la calidad del aire y la luz.

Seguridad sin contraseñas y de “confianza cero”. La movilidad, el teletrabajo y el creciente uso de soluciones cloud han ampliado la superficie de los ciberataques. El robo o la pérdida de credenciales siguen provocando brechas de seguridad, fomentando la adopción de tecnologías Zero Trust para autenticar usuarios y terminales. Cuatro de cada diez organizaciones ya utilizan este modelo de “confianza cero”, y el 38% restante prevén hacerlo próximamente. Las organizaciones también avanzan hacia un futuro sin contraseñas mediante sensores biométricos. El 80% de los dispositivos móviles utilizados para el trabajo tienen la biometría configurada, un incremento del 12% en los últimos cinco años.

Pago TIC por consumo. El software como servicio permite a las organizaciones pagar únicamente por la tecnología que necesitan, con la opción de escalar cuando sea necesario. Los modelos de consumo seguirán cambiando, especialmente a medida que se disponga de más funcionalidades y capacidades a través del software, tanto cloud como on-premise. Este cambio hacia el pago por consumo ofrece a las organizaciones más flexibilidad y previsibilidad de costes para gestionar su inversión TIC, algo que el 85% de los chief information officer (CIO) españoles consideran relevante o muy relevante.

Agilidad y resiliencia de las aplicaciones. Con una fuerza de trabajo más móvil que nunca, las aplicaciones están altamente distribuidas, incrementando las demandas sobre los sistemas. En los próximos años, los equipos de TI necesitarán una agilidad aún mayor. Utilizando soluciones de visibilidad y analítica, los departamentos TIC pasarán de la supervisión de todo a la monitorización de los datos más relevantes. La visibilidad y la automatización serán esenciales para el crecimiento, la competitividad y la capacidad de resiliencia. El 90% de los CIO consideran que la capacidad de recuperación y la agilidad de negocio estarán inexorablemente unidas.

De la experiencia de cliente a la personalización. Las aplicaciones móviles facilitan cualquier experiencia de consumo, desde compras y banca hasta formación. Las aplicaciones más avanzadas permitirán relaciones aún más personales, junto con respuestas inmediatas frente a peticiones o incidencias. Esta evolución requiere convertir gran cantidad de información de la red en conocimientos prácticos en tiempo real. La combinación de experiencia y personalización transformará la satisfacción del cliente en fidelidad y compromiso. El 76% de los CIO españoles consideran que la experiencia del cliente no consiste en satisfacerle, sino en “deleitarle”.

Nuevas plataformas digitales. Como hemos aprendido durante los trágicos meses de 2020, la tecnología es esencial en casi todos los ámbitos de nuestras vidas, desde la salud y la educación hasta el trabajo y el entretenimiento. Durante 2021, empresas y administraciones demandarán nuevas plataformas digitales que les permitan conectar, asegurar y automatizar sus entornos con mayor velocidad y menor complejidad que nunca.

Aprovechando la oportunidad. En España, el Plan 2025 es una oportunidad única para impulsar las inversiones en estas áreas con ayudas directas e indirectas y a través de la colaboraron público-privada, que es clave para obtener los mejores resultados. El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno español ayudará a reactivar la economía nacional con la ayuda de los 140.000 millones de euros procedentes de los fondos europeos, con un importante impacto en el sector TI y las empresas españolas ya que el 33% de los primeros 80.000 millones se destinarán a la transición ecológica y digital. Es posible acelerar la digitalización del país, las empresas y las comunidades a través de la tecnología, que es la vacuna digital de esta crisis. Tenemos una gran oportunidad para impulsar la innovación y crear organizaciones más flexibles y resistentes. La digitalización también contribuirá a lograr un futuro inclusivo para todos, incluyendo los colectivos más desfavorecidos. Con la colaboración de todos, superaremos la incertidumbre y aceleraremos la recuperación.