Mejorar los ingresos para poder asumir los gastos es la única manera para no tener que aplicar la reforma propuesta por la OCDE.
La OCDE ha recomendado ampliar el cálculo de la pensión a 35 años para garantizar la estabilidad financiera de España. A pesar de los índices de crecimiento que tenemos, mucho mejores que los de la mayoría de los países de nuestro entorno, se está disparando el gasto público en medidas de apoyo, mejoras, en nuestras políticas sociales. Lo que la OCDE observa es que en el momento en que la situación económica retroceda o se ralenticen nuestras ratios de crecimiento, el impacto en nuestras políticas públicas será muy grande.
La última reforma de las pensiones que se realizó para adaptarlas a la subida del IPC mejoró el poder adquisitivo de nuestros pensionistas. Se introdujeron mecanismos de mejora de los ingresos del sistema, cosa que ha hecho que tengamos unos mayores costes laborales en cotizaciones sociales; pero la AIReF, con los análisis que ha ido realizando, ve muy justos estos incrementos para hacer frente al aumento del gasto que vamos teniendo.
España es un país con una esperanza de vida muy alta, lo que es una buena noticia, pero también es cierto que ello provoca un gasto social mayor que el de otros países. Hay una clara relación entre el gasto público en políticas sociales y nuestra capacidad de generar ingresos: la capacidad de aproximar a más personas al mercado de trabajo y de tener mayores ratios de población activa, especialmente de población ocupada, que nos hagan más productivos y eficientes.
La OCDE también pone el foco en las últimas reformas y mejoras de los subsidios por desempleo y no ve razonable el incremento del subsidio para mayores de 55 años porque cree que debería tratarse por igual a jóvenes y a mayores. El motivo es que este subsidio puede provocar que haya más prejubilaciones a una temprana edad; que se acojan a él personas que deberían ser productivas durante más años. Y cree que se deben seguir impulsándo las políticas activas de empleo y la formación profesional si queremos ser generosos en las políticas sociales.
En mi opinión, ampliar el periodo de cálculo a 35 años es una de las soluciones a considerar para lograr la estabilidad del sistema financiero español, pero no la única: también sería adecuado generar más y mejores ingresos en el sistema de pensiones, con un mayor número de personas cotizando. Los análisis de AiRef muestran que, aunque se han cumplido los objetivos de la última reforma de pensiones, se ha hecho de forma muy justita. Tenemos una tasa de paro muy alta. De hecho, una tercera parte del desempleo de Europa se acumula en España. Si fuésemos capaces de conseguir que más personas trabajaran, de minimizar esa tasa de desempleo, contaríamos con mayores ingresos. Si eso sucede y los ciclos económicos no nos generan crisis a corto plazo podríamos mantener el sistema propuesto en la reforma de pensiones sin generar la inestabilidad que prevé la OCDE.
Mejorar los ingresos para poder asumir los gastos es la única manera para no tener que aplicar la reforma propuesta por la OCDE, pero ello pasa por mejorar las políticas activas de empleo, la transición de las personas hacia el empleo, su empleabilidad, así como dar respuesta a las vacantes que tenemos sin cubrir. Si no, no habrá más remedio que reducir la partida de gasto a través de mecanismos como el propuesto por la OCDE.
