El Consorcio de la Zona Franca de Barcelona ha emprendido una profunda transformación que ha convertido el histórico polígono industrial en un referente europeo de innovación, sostenibilidad y talento.
La educación superior ha pasado de ser un garante de ascensión social a una hipoteca que ya no cumple con las expectativas laborales de los estudiantes.
Aunque crece la inversión ESG, la mayoría de españoles percibe la sostenibilidad empresarial como marketing vacío, reflejando un conflicto entre imagen y realidad.
En un contexto de emergencia climática, expertos destacan la urgencia de repensar el urbanismo y las edificaciones, priorizando la sostenibilidad y la resiliencia.
Todavía en su adolescencia, el New Space catalán gana peso en Europa gracias a un modelo ágil y competitivo que impulsa startups, investigación y empresas tecnológicas.
Con recursos públicos limitados y escasez de personal especializado, la innovación tecnológica se perfila como una herramienta clave para ofrecer soluciones sostenibles.
Es preciso entender la vivienda como un derecho y no como un activo económico, con regulaciones más estrictas y un parque público que crezca de forma sostenida.
Estados Unidos reduce su inversión en muchos proyectos de investigación clave, y Europa se postula como la principal candidata para atraer a los mejores profesionales y científicos.