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MIGUEL FRESNEDA: “Emprender es maravilloso, pero es un camino lleno de obstáculos”

Miguel Fresneda es uno de los emprendedores más sobresalientes a nivel nacional. Licenciado en Derecho, Diplomado en Ciencias Empresariales, Licenciado en Administración y dirección de empresas y Ciencias Actuariales por la Universidad de Barcelona, realizó un Máster en Auditoría en la Universidad de Barcelona y otro en Mercados Financieros en el Centro de Estudios Financieros de Barcelona.

Tras cofundar Woffu en 2015, que fue adquirida por Visma, del que hoy es su director de desarrollo de negocio, invirtió en otros negocios y lo compaginó con la docencia. Hoy es profesor y coordinador del Máster en Mercados Financieros de la UB. Fresneda nos sumerge en el mundo del emprendimiento y nos explica los inicios de su negocio hasta la actualidad.

En 2015 funda la startup Woffu, junto a Víctor Pérez. ¿Cómo surge la idea y qué necesidad concreta del mercado detectaron en ese momento?

Víctor y yo llevábamos siete años colaborando en una consultora de desarrollo web denominada Midatel. Y nos dimos cuenta de que la gestión del tiempo de los empleados se gestionaba en hojas de cálculo y de forma muy rudimentaria. Así decidimos lanzar Woffu, para reducir el tiempo y las fricciones derivadas de la gestión de vacaciones de los empleados que tantos conflictos generaban.

¿Qué elementos de su modelo de negocio cree que fueron clave para generar valor y crecimiento?

Hasta entonces, la mayoría de las soluciones cloud para empresas se habían basado en contabilidad, fiscalidad y laboral (Erps, etc.). Pero nosotros quisimos invertir en el activo más importante de las personas, nuestro tiempo. Para lograrlo creamos una solución muy intuitiva y colaborativa donde se hacían solicitudes que se aprobaban por el manager y toda la información llegaba a recursos humanos en tiempo real. Además, era BBB (bueno, bonito y barato). Ahorraba mucho tiempo de gestión y consecuentemente recursos a las empresas, generando un mejor ambiente laboral.

Dicho esto, no se genera valor si no tienes la cultura y el equipo adecuados y allí sí que fuimos diferentes. Tuvimos la gran fortuna de acertar con los perfiles adecuados desde el primer momento y eso nos catapultó.

La evolución de Woffu fue de startup nacional a una compañía con expansión internacional. ¿Qué decisiones financieras y estratégicas fueron determinantes en ese proceso?

La verdad es que, pese a tener en los inicios ambición internacional, fuimos muy precavidos y preferimos focalizarnos aquí, en Catalunya y en España gracias a acuerdos estratégicos con multinacionales. La decisión estratégica y financiera fue crecer a base de recursos propios y endeudamiento (sin rondas de millones por parte de profesionales de capital) y eso limitó nuestra expansión internacional de manera voluntaria, pero nos consolidó en todo los demás. Nos permitió “cocinar” nuestro proyecto a fuego lento y trabajar mucho más la cultura interna. Teníamos una empresa sana e intentar internacionalizarla con recursos propios hubiera sido inconsciente.

Desde tu experiencia como emprendedor, ¿qué fue lo mejor y lo más duro de emprender con Woffu?

Lo peor fue la época del COVID, acabamos de apostar fuerte incorporando a 20 perfiles nuevos entre noviembre y marzo y de repente todo se paró. Todos confinados en casa y sin poder contactar a nadie. Los departamentos de recursos humanos estaban focalizados en sus reestructuraciones internas y tengo que reconocer que fue una época muy complicada de la que logramos salir si cabe aún más fuertes, dado que nosotros no hicimos ERTE y preferimos hacer un esfuerzo de reducción salarial consensuado donde el voto fue unánime. De nuevo una prueba de la unidad de grupo que teníamos.

Barcelona fue, es y será un eje pionero en emprendimiento, con proyectos excelentes, y eso no parará. Creo que es algo que llevamos en el ADN y es incontrolable.

Respecto a lo mejor, sin duda, los compañeros de viaje. No me atrevo a llamarlos empleados porque muchos de ellos acabaron como socios. Ver como el alumno o la alumna superaban continuamente al maestro me llenaba de satisfacción. Ver crecer en lo profesional y en lo personal a la gente que te sigue no tiene precio. El viaje conjunto a su vera fue un regalo vital.

Visma adquirió Woffu, manteniendo la marca y la operativa. ¿Cuál es hoy el papel de Woffu dentro del grupo Visma?

Cuando Visma adquiere una empresa mantiene la marca y respeta muchísimo su cultura y su forma de hacer. Las empresas adquiridas como Woffu nos aprovechamos de unos hubs de conocimientos (seguridad, customer experience, IA, finanzas, etc.) de los que nos nutrimos las más de 200 empresas del grupo.

A día de hoy, Woffu está totalmente integrada tanto a nivel operacional como cultural dentro del grupo y, pese a ser una empresa de poco volumen, es conocida por todos por su buen hacer y porque nos apuntamos siempre a un bombardeo.

Cuando fundaron Woffu, ¿hasta qué punto la estrategia estaba orientada a construir valor a largo plazo y cómo cree que esa tensión entre crear empresa y preparar una venta condiciona hoy las decisiones de muchos emprendedores?

Hay que crear un proyecto vital sin pensar en vender a futuro, pero a la vez siendo consciente de que, si se hacen las cosas bien, sea el sector que sea, siempre vendrá un pez más gordo a por ti. Será entonces cuando tendrás la potestad de coger la mano de un hermano mayor o seguir tu camino asumiendo los riesgos que ello conlleva.

En nuestro caso identificamos una necesidad, empezamos a añadir valor a muchos clientes, firmamos acuerdos con multinacionales de venta indirecta, salió una normativa del registro de la jornada efectiva (que ya anticipamos con anterioridad), llegamos a los 100, a los 500, a los 1.000, a los 2.000 clientes con la obsesión de mantenerlos y de amoldarnos a sus necesidades de manera conjunta. Al final, todo ello generó valor y en un momento determinado (después del COVID, la época más dura) decidimos que era el momento de compartir ese valor con alguien que nos ayudaría sin duda a ser mejores, y así fue.

Barcelona es eje de emprendedores, lo ha sido durante años, ¿continúa siéndolo en este momento? ¿o ha perdido fuelle? ¿Cuáles son los desafíos de emprender en Barcelona?

Barcelona fue, es y será un eje pionero en emprendimiento. Creo que es algo que llevamos en el ADN por parte de nuestros antepasados y nuestra historia, y es incontrolable. Sigue habiendo proyectos excelentes y eso no parará.

La legislación no ayuda para nada y todo son trabas ante el emprendimiento, con ayudas muy limitadas. Yo creo que todo ello deberá evolucionar con el tiempo.

Dicho esto, los desafíos a emprender, no solo en Barcelona sino en toda España o Europa, son infinitos. Emprender es muy complejo y muchas veces el emprendedor está mal visto y cuestionado. La legislación no ayuda para nada y todo son trabas. Las ayudas son muy limitadas y yo creo que todo ello deberá evolucionar con el tiempo.

¿Qué relación establece entre su rol como ejecutivo y su labor docente al frente del Máster en Mercados Financieros de la UB?

La docencia es para mí una de mis grandes aficiones. Llevo casi 20 años dando clases en la universidad de Barcelona de Contabilidad y Análisis de Estados Financieros (ahora ya solo doy Clases en el Máster de Mercados Financieros que dirijo). Es para mí una forma de devolver a la sociedad todo lo que he ido aprendiendo a lo largo de estos años.

Cuando acaba mi jornada en mi nuevo rol de director de Desarrollo de Negocio en Visma (dado que dejé Woffu a finales de 2024) me vengo a la Universidad de Barcelona a desahogarme con mis historietas a mis alumnos.

¿Qué enfoque intenta trasladar a los alumnos y cree que pueden aprender los futuros profesionales de los mercados financieros de su experiencia como emprendedor?

En primer lugar, mi enfoque principal radica en que aprendan en temario y aprueben la mayoría de los alumnos del máster la designación financiera CFA (Chartered Financial Analyst), que es la más reconocida a nivel global. En paralelo lo combino con anécdotas de mi vida real que comparto con todos ellos. Creo que ese cariz práctico les hace sentirse más a gusto y que participen más.

A todos ellos les digo que emprender es muy satisfactorio pero que cada uno debe hacer introspección en sí mismo para saber si realmente ha nacido para ello o no… Es un camino arduo y lleno de riesgos donde el liderazgo es una característica esencial. Hay que saber que no es para todos y que cada decisión es válida.

En el contexto actual, ¿qué habilidades considera imprescindibles para un profesional de los mercados financieros hoy?

No solo para el profesional de los mercados financieros, sino para cualquier profesional, el tener una base sólida de conocimientos es imprescindible.

A partir de allí el profesional de los mercados financieros debe entender perfectamente el perfil de su cliente para amoldar su estrategia de inversión a sus necesidades y a su momento vital. Asimismo, debe dominar el arte de las softs skills, es decir ser empático y buen comunicador. Es imprescindible que genere confianza, integridad y conocimientos sólidos.

A nivel personal, ¿sigue teniendo nuevas ideas emprendedoras en mente? ¿Qué tipo de retos le motivan ahora, después de haber fundado y vendido una startup de éxito?

Mis retos radican ahora en dedicarme más tiempo a mí mismo y, a su vez, emprender a través de las manos de otros dando oportunidades a las nuevas generaciones. Un ejemplo claro es un fondo de renta variable (Uve Capital) que he lanzado con un exalumno del máster en mercados financieros. Le he dado la oportunidad de emprender minimizando su riesgo. Él se ocupa de todo y yo aporto con mi experiencia, con recursos y, obviamente, con mi networking. Asimismo, otro reto personal es estar más tiempo con mis hijos ayudándoles en todo lo que necesiten. Uno empieza la universidad ahora y la otra aún está aprendiendo a multiplicar. Me siento privilegiado de poder estar más tiempo a su lado.

En algún lugar he leído que el modelo de suscripción es el futuro de las empresas, el camino que acabarán tomando todos los negocios. ¿Puede desarrollar esta idea?

El modelo de suscripción es ideal para las empresas que se lo pueden permitir dado que permite planificar mucho mejor y da mucho más tiempo de reacción ante sorpresas inesperadas. Dicho esto, del otro lado está el cliente que debe percibir ese servicio continuo para pagar por él de manera recurrente. Este punto es sin duda el gran desafío. En el universo del SaaS B2B el producto está en continua evolución, y gracias a los datos generados del uso de la plataforma se puede extraer información que ayude en la toma de decisiones. La clave estaría allí, en poder llamar de manera proactiva a tu cliente y decirle: “He descubierto esto que tú aún no sabes y que te va a ayudar en… o te va a ahorrar X”.

Una cosa es que todos los negocios quieran acabar siendo de suscripción y otra cosa es que lo acaben siendo dado que la percepción de valor continua no es para nada sencilla de transmitir.

Para cerrar, ¿qué consejos daría a quienes quieren emprender hoy en Catalunya, especialmente a aquellos con formación financiera que dudan entre emprender o desarrollar carrera en los mercados?

Respecto a los consejos para emprender prefiero ser cauto. Emprender es maravilloso, pero es un camino lleno de obstáculos. A los que van a emprender querría decirles que no existe el fracaso en el emprendimiento. Cada paso te hará más experto en lo que realmente amas y en lo que has decidido dedicar tu vida a ello. No se puede emprender si no hay foco total y dedicación absoluta a tu sueño.

Cada uno tiene su instinto, y lo mejor es escucharse a uno mismo, conocerse tanto en las virtudes como en las limitaciones y, entonces, rodearte de personas que te sigan y te complementen. Llegados a este punto, hazlas partícipes de tu proyecto vital y cuídalas como si fueran tu mayor tesoro, créeme, lo son.

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