Cataluña Económica

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La red de fibra, clave en la conectividad del entorno rural

Xarxa Oberta de Catalunya, uno de los modelos de éxito implementados actualmente, extiende su servicio a los municipios menos poblados.

La revolución tecnológica del siglo XXI, orientada sobre todo a empoderar a las personas, debe ser totalmente inclusiva y universal. No conseguiremos una transformación digital real de nuestra sociedad si determinados entornos quedan al margen.

Es, por ello, indispensable que las infraestructuras de telecomunicaciones en general y la fibra óptica en particular, sean un bien universal sobre el que desarrollar cualquier iniciativa digital presente y futura.

Durante la segunda década del siglo XXI los operadores de telecomunicaciones han destinado una parte importante de sus inversiones al despliegue de redes de fibra óptica, viéndose sobre todo beneficiadas las zonas de más alta densidad de población. Según el Consejo Europeo del FTTH, España es el país de la Unión Europea con mayor tasa de penetración de FTTH o “fibra hasta el hogar” (44%).

Sin embargo, las zonas menos pobladas y, por lo tanto, menos rentables económicamente, se han visto fuera del foco de estos despliegues. Es entonces necesaria la aplicación de políticas públicas que solventen esta clara situación de descompensación.

Más allá de los planes de subvenciones públicas, algunos impulsados por la propia Unión Europea, existen modelos de colaboración público-privada alternativos que garantizan el despliegue de infraestructuras de telecomunicaciones en zonas de baja rentabilidad económica. Uno de los modelos de éxito implementados actualmente es Xarxa Oberta de Catalunya (XOC), desarrollado en Catalunya y basado en un contrato de concesión de obra pública que aúna el despliegue de redes de fibra óptica con la prestación de servicios a la administración y al mercado mayorista. En este caso, el servicio ofrecido a las sedes de la administración son el elemento tractor del despliegue del que se verá favorecido el resto del mercado. En otras palabras, cuando la empresa concesionaria llega a un nuevo municipio, para prestar servicio a la administración responsable del contrato, ésta puede y debe comercializar dicho servicio al resto de operadores del mercado en condiciones equiparables a las de las zonas de máxima competencia.

Como norma general, al considerarse un proyecto de ayudas de Estado, las condiciones en las que la empresa concesionaria puede comercializar en el mercado mayorista deben estar reguladas por la CNMC (Comisión Nacional del Mercado y la Competencia) y sustentarse sobre los principios de neutralidad, igualdad y transparencia que definen a un Operador Neutro.

Es igualmente importante garantizar un modelo de despliegue técnica y económicamente eficiente. Mientras los principales operadores del territorio catalán y español siguen haciendo uso extensivo de las canalizaciones convencionales, con conductos de hasta 125mm de diámetro que siguen saturando rápidamente, Xarxa Oberta está apostando por la reducción de las secciones de las zanjas, los conductos que se instalan y, por consiguiente, los cables que se extienden, siguiendo la tendencia que ya hace años han seguido los países nórdicos de Europa.

Esta reducción aporta múltiples ventajas de cara a la ejecución, ocupación, impacto del suelo y rendimiento. Los materiales utilizados, la maquinaria y la velocidad de ejecución permiten reducir muy considerablemente el impacto en suelo urbano y la afectación de las vías y, por tanto, las entidades afectadas cada vez son más favorables a conceder este tipo de licencias de obra.

La implantación de estas nuevas técnicas pone a Xarxa Oberta al frente tecnológico de los despliegues de fibra en nuestro territorio.

En este entorno Xarxa Oberta se presenta como un referente, explotando 4.500 km de fibra óptica a través de más de 300 municipios, conectando 745 sedes de la Generalitat de Catalunya y ofreciendo servicio a más de 80 operadores de telecomunicaciones en todo el territorio. Convirtiéndose en un claro caso éxito para la cohesión y dinamización del territorio que facilita el camino hacia la “revolución tecnológica” del siglo XXI.

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