Un destino turístico inteligente es un espacio innovador con una robusta infraestructura tecnológica que facilita la integración del visitante en el entorno.
Catalunya está bien posicionada para convertirse en hub de inteligencia artificial al entrar en esta nueva década. Pero la competencia es feroz y necesita mantener atractivo su ecosistema.
La comprensión de cómo la inteligencia artificial puede beneficiar a un negocio concreto debe generarse arriba, en los roles directivos de las empresas.
Los algoritmos cubren ámbitos de aplicación y disciplinas de alto componente tecnológico que, como la inteligencia artificial, son ya clave en nuestra sociedad.