La resiliencia que mostremos será fundamental para superar la prueba, pero el aguante de los ciudadanos y de las economías de los hogares y empresas no es infinito.
Hoy tenemos ejemplos de empresas que también están innovando en unos viñedos, en un hospital, en un club de fútbol, en un periódico o en la gestión del agua.
El turismo internacional y la industria automovilística han sido los sectores más afectados por la pandemia, y eso ha tenido su impacto en la economía catalana.
Revertir dicha situación es una necesidad y el uso de los fondos europeos debería servir para crear empleo y promover un mercado laboral juvenil inclusivo.
En terrenos como el ocio, la formación o el marketing tienen un potencial enorme, esperando que genere un mercado de 800.000 millones de dólares en 2024.
Eso de que las matemáticas están por todas partes suena a tópico, pero lo cierto es que se trata de una realidad, y mucho más palpable conforme va pasando el tiempo.
En este presente tan caótico hay pocas certezas, pero una, sobre la que no tenemos dudas, es el cambio radical que va a experimentar todo lo relacionado con el trabajo.
Estamos frente a un nuevo modelo que hace de la transversalidad de las tecnologías un factor imprescindible para acelerar un progreso tecnológico diferenciador.
Aunque parezca que vamos volviendo a una cierta normalidad, hay transformaciones de fondo que debemos asumir para preparar mejor nuestras organizaciones.